Daniela Zavando Matamala, Seremi de Salud de la región de O’Higgins, participó en una entrevista en el programa «Aquí lo conversamos» del Diario El Marino, emitido desde la comuna de Pichilemu. La autoridad regional, quien es odontóloga, magíster, especialista en ciencias médicas y cuenta con experiencia en consultorías para la Organización Mundial de la Salud, abordó en profundidad los desafíos sanitarios que enfrenta el país y la zona. Durante la conversación con Iván Cifuentes, delineó las estrategias gubernamentales para abordar la crisis de las listas de espera, las alertas por virus respiratorios y las políticas públicas enfocadas en el bienestar integral de la población.
Durante la conversación, la Seremi reflexionó con franqueza sobre su experiencia liderando la cartera durante el incierto panorama del año 2020. Expresó que «haber trabajado en pandemia nos transforma completamente», y enfatizó que «el tener esa cercanía con el dolor, con la muerte, con de repente estar sobrepasado en capacidades, es algo que nos vuelve más humildes». Esta compleja vivencia, según Zavando , ayuda a «dar un sentido más profundo de de la existencia, conocer la compasión de manera más directa y y entender lo importante que es mantenerse sano». Uno de los legados de este período de encierro fue la urgente revalorización de la salud mental, la cual «se vio fuertemente tensionada por todo lo que fueron los aislamientoS, las cuarentenas, el estar lejos de nuestros seres queridos», lo que finalmente provocó un reordenamiento de prioridades en la sociedad y un renovado aprecio por la presencialidad.
Sin embargo, la focalización extrema de los recursos asistenciales en la crisis del COVID-19 dejó consecuencias severas para el sistema de salud, derivando en lo que la autoridad regional definió como una «alerta oncológica que es algo muy sentido y que también nace de la pandemia, porque vemos que las garantías GES y también las no GES se retrasaron por la focalización de la atención que tuvo que darse a la pandemia». Zavando precisó la magnitud del problema detallando que «a nivel nacional son alrededor de 33 000 personas las que están en listas de espera y de estas 33 000 persona, el 60% de ellas tiene que ver con procedimientos de confirmación diagnóstica». Para enfrentar esta crisis, la alerta oncológica «permite también compra de medicamento, compra de equipamiento, poder incorporar nuevas personas a a los equipos de salud», otorgando un respiro financiero y operativo a los hospitales. El objetivo central del gobierno del Presidente José Antonio Kast, dice Zavando, es agilizar drásticamente los procesos, evaluando rápidamente las capacidades de los centros médicos y derivando a un segundo prestador si la red local no da abasto, puesto que «como estamos en una carrera contra el tiempo, aquí la mirada es, se evalúa rápidamente qué es lo que hay». La seremi recalcó la sensibilidad y urgencia de estas medidas dado que ante un diagnóstico de cáncer, «el primer pensamiento siempre es muerte. Y la verdad que si llegamos a tiempo podemos tener sobrevida y eso es algo que es esperanzador».

Ante la inminente llegada de los meses fríos, la autoridad sanitaria advirtió sobre la peligrosa confluencia de enfermedades estacionales y fenómenos meteorológicos adversos, señalando con preocupación que «estamos con todo este fenómeno del Niño, que algunos le llaman Niño Godzilla». Proyectó específicamente que «nosotros esperamos el peak de la influenza por ahí por el 20 de mayo» y observó que los índices de vacunación preventivos en la comuna de Pichilemu han estado «un poquito bajo de lo que es el nivel nacional». Por ello, hizo un llamado directo y enfático a la población de riesgo: «el llamado a las personas es a a vacunarse ya, no dejar pasar más tiempo, no esperar enfermarse, no esperar estar en la cama más cara que hay, que son las camas de hospital». Además, recordó que la estrategia de la campaña de invierno es integral y «no es solo la vacunación contra la influenza ni el anticuerpo monoclonal de contra el virus respiratorio sincicial que reciben los niños. También está la vacuna neumo-23, está la vacunación por COVID-19», sumado a medidas de autocuidado como el uso de mascarillas en urgencias. En este contexto, valoró profundamente los esfuerzos logísticos de los municipios locales para acercar estas prestaciones a espacios de alta afluencia ciudadana, como las ferias libres, ya que «vivimos momentos donde cada vez el tiempo es más escaso» y es imperativo facilitar el acceso a la salud.
Consultada por los alarmantes índices de sedentarismo y mala nutrición, la seremi detalló una exhaustiva estrategia intersectorial diseñada específicamente para detener la aceleración de la obesidad infantil y juvenil, la cual incluye «alrededor de 29 estrategias eh que pueden ser adoptadas por los diferentes niveles» del Estado. Entre ellas, destacó la necesidad apremiante de «poder fomentar el transporte activo… bajarnos del vehículo, caminar un poco más, utilizar bicicleta», advirtiendo que este cambio cultural exige a su vez una convivencia vial adecuada y segura para los peatones. En el ámbito estrictamente escolar, valoró el impacto positivo de las nuevas normativas, indicando que «el que los niños no lleven los los celulares o no los tengan durante la jornada escolar también es algo que nos ayuda a sacar a los niños de las pantallas y a volver a enamorarlos con la actividad física». Aclaró, además, que el concepto de actividad física es amplio y «no es solo el jugar fútbol, jugar voley, sino que también tiene otras expresiones, como por ejemplo pintar un mural» o cualquier acción que interrumpa la sedentariedad. Aunque reconoció que la alimentación proporcionada al interior de los recintos escolares ha mejorado sus estándares nutricionales, manifestó su profunda preocupación por el entorno comercial exterior: «lo que nos preocupa es afuera de los colegios. Porque uno ve que van saliendo del colegio e inmediatamente se enfrentan a alimentos… ultraprocesados». Por lo mismo, hizo «un llamado a la medida de lo posible a reconvertir ese tipo de negocios, que tengan una oferta distinta» para proteger de forma integral la salud de los estudiantes.
Frente a las crecientes inquietudes ciudadanas sobre un recorte presupuestario del 3% en los niveles sectoriales del gobierno, Zavando transmitió tranquilidad al asegurar que «la ministra desde el día 1 ha estado negociando ahí para que el 3% sea menor» y garantizó de manera categórica que «la atención de la salud de los pacientes no debería verse afectada» bajo ninguna circunstancia. La estrategia del Ministerio de Salud para sobrellevar estas restricciones financieras se basa estrictamente en la optimización de los recursos y la eficiencia logística. Citando una conversación reciente con el director subrogante del Servicio de Salud, Carlos Saavedra, ejemplificó cómo se gestan estos ahorros señalando que «la diferencia de precio entre una toalla para secar las manos prepicada a una de rollo puede ser menor, pero los volúmenes es que se compra va generando ahorros» millonarios para el Estado. Finalmente, la Seremi promovió con entusiasmo el uso ciudadano de la plataforma «Salud Responde», compartiendo su propia experiencia con el servicio al consultar sobre la propagación del chikungunya, instancia en la que fue derivada exitosamente con «un especialista de medicina del viajero». Instó a toda la población a utilizar masivamente este canal de información y apoyo marcando el número telefónico 600 360 77 77 para resolver dudas médicas complejas o consultar de forma rápida sobre las poblaciones objetivo de las campañas de vacunación. La entrevista concluyó en un tono ameno con la entrega del libro «Por ti, por mí, por Cardenal Caro» a la autoridad regional, quien lo agradeció sentidamente señalando que «la salud no solo es el perfil epidemiológico, sino que también son las determinantes sociales» y que la lectura detallada de la obra le serviría como un invaluable insumo para comprender la realidad local en su labor pública.








