Tras más de un año de tramitación, el Tribunal Electoral Regional (TER) se encuentra en la etapa final para emitir su resolución respecto a la solicitud de destitución del alcalde de Navidad, Yanko Blumen Antivilo, acusado de notable abandono de deberes y faltas a la probidad. Los alegatos finales, el pasado jueves 30 de abril, marcaron el cierre de los debates, dejando en evidencia dos estrategias legales diametralmente opuestas entre la parte querellante y la defensa.
La causa (Rol N° 5369-2024), impulsada originalmente por el cuerpo de concejales con el respaldo de informes de la Contraloría General de la República, detalla varias presuntas irregularidades en la gestión del jefe comunal. Entre los puntos destaca la firma de decretos alcaldicios que habrían beneficiado directamente a la pareja del alcalde, lo que vulneraría el principio de probidad al no abstenerse ante un conflicto de interés. A esto se sumaría el uso discrecional de recursos públicos, como el envío de una camioneta municipal sin distintivos a la comuna de Malloa con presuntos fines político-partidistas, y la utilización de maquinaria pesada (una retroexcavadora) para labores de limpieza en terrenos pertenecientes a su hermana.
La parte querellante ha hecho hincapié en que existe abundante jurisprudencia y evidencia fáctica que demuestra el reiterado incumplimiento del alcalde, revelando un patrón de conducta. Como informamos hace unos días, se ha entablado una nueva y segunda denuncia en su contra por notable abandono de deberes, impulsada por los actuales concejales Hernán Pino y Esteban Lobos.
Durante los alegatos, la abogada de los denunciantes, Consuelo Martínez, se enfocó en conectar cada hallazgo probatorio para demostrar la falta de control jerárquico y el peso de los hechos. Por su parte, la defensa liderada por el reconocido abogado electoral Gabriel Osorio, optó por una táctica fuertemente centrada en la forma procesal y no en refutar directamente los hechos demostrados.
Más allá de cuestionar si las faltas alcanzan el umbral legal para destituir a una autoridad democráticamente electa, la estrategia de Osorio fue calificada por los presentes como intrincada, centrando su argumentación en supuestos vicios en la interposición de la demanda. La defensa cuestionó la formalidad del proceso, sugiriendo que la acusación habría sido presentada por la abogada patrocinante y no directamente por los concejales, intentando asirse de jurisprudencia reciente de otros casos ajenos para desestimar la causa por la vía administrativa de la forma, esquivando así el debate sobre el fondo de las irregularidades documentadas.
Con la etapa de alegatos ya clausurada, el tribunal ha entrado en fase de acuerdo. Se espera que, en un plazo aproximado de dos a tres semanas, los ministros del TER emitan una resolución que pondrá en juego no solo la continuidad del jefe comunal, sino los estándares de probidad exigidos para el ejercicio de su cargo. No obstante, este fallo será solo el primer asalto de una batalla de largo aliento, ya que ambas partes mantienen el derecho de apelar la inminente sentencia ante el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) en Santiago, instancia que tendrá la palabra final y definitiva sobre el destino político de Yanko Blumen.








