El parlamentario socialista visitó los estudios del podcast de Diario El Marino para analizar las principales urgencias de Pichilemu y Cardenal Caro. Durante la conversación, abordó la precaria situación del hospital local, el estancamiento habitacional, la crisis económica regional y el avance del crimen organizado.
El senador por la Región de O’Higgins, Juan Luis Castro (PS), participó en el podcast «Aquí lo conversamos», un espacio de diálogo de diario El Marino. En una entrevista con Iván Cifuentes y Diego Grez, el legislador desglosó los resultados de su trabajo en terreno en la comuna de Pichilemu, dejando definiciones sobre las políticas públicas que urgen en el territorio.
A lo largo de la transmisión, que ya se encuentra disponible en Spotify y todas las plataformas digitales de El Marino, Castro realizó un crudo diagnóstico de las problemáticas locales y regionales. Uno de los primeros puntos abordados fue la visita del senador al actual Hospital de Pichilemu, donde constató una realidad preocupante respecto a la ocupación del recinto.
El legislador advirtió sobre un grave problema con las camas sociosanitarias en el hospital. Actualmente, la mitad de las 26 camas disponibles están ocupadas por pacientes que no revisten gravedad médica, sino que permanecen internados por no contar con un lugar donde ir debido a situaciones de abandono o pobreza. Castro señaló que hay un déficit severo en salud mental en la zona, ya que el centro local es pequeño y no cuenta con psiquiatras, obligando a los pacientes a trasladarse a Colchagua o Rancagua. Como medida de mitigación, el senador propuso utilizar la telemedicina a través del Hospital Digital para atenciones psicológicas y psiquiátricas a distancia.
Respecto a la construcción del nuevo recinto hospitalario, proyectado para mediados de 2028, Castro fue enfático en la necesidad de elevar su estándar: «El foco es que tenga más laboratorio, que tenga especialistas y que, aunque no tuviera más camas, tuviera un nivel de resolución mayor. O sea, que no signifique que hoy día los partos se tienen que ir a Santa Cruz, cualquier operación tienes que ir a Santa Cruz o San Fernando. Eso es lo que queremos que no ocurra».

En materia de vivienda, el senador se reunió con cuatro comités habitacionales de la comuna, agrupando a más de 200 familias que ven truncado el sueño de la casa propia debido a la falta de factibilidad sanitaria. Castro criticó duramente la gestión de Gabriel Boric, señalando que «en el gobierno anterior, lo digo con dolor, se cumplieron las metas habitacionales en la zona, sí, pero a expensas de no construir ni una aquí en Pichilemu».
El principal obstáculo actual es la conexión a la red de alcantarillado, particularmente la necesidad de un colector primario de alto costo. Ante esto, el parlamentario se comprometió a gestionar una reunión a nivel nacional con la empresa sanitaria Essbio. Además, reconoció que la especulación inmobiliaria y el alto valor del suelo en Pichilemu tras la pandemia han hecho casi inviable la construcción social. «Se reconoce el turismo, se reconoce la plusvalía, todo perfecto, pero no puede ser renunciando a la construcción de viviendas sociales en Pichilemu, como si este fuera un terreno poco menos del ABC1 y que no estaría permitido por los altos valores que la gente más pobre tuviera su vivienda».
Uno de los momentos más álgidos de la entrevista fue al abordar la situación de los salineros de Cáhuil, un oficio patrimonial que se encuentra al borde de la desaparición debido a las descargas de agua dulce provenientes del embalse Convento Viejo. El senador, cuyo padre fue salinero en el sector, expresó su profunda molestia frente a la inacción gubernamental. El agua dulce liberada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) a través de la Dirección de Concesiones ha bajado la salinidad de la laguna a un 2%, haciendo imposible la producción de sal, que requiere al menos un 20%.
El legislador anunció que llevará el tema al MOP para detener el daño y al Ministerio de Economía para gestionar ayudas sociales por las pérdidas productivas. «Aquí la lucha más ridícula que uno puede ver es que el Estado pelee contra el Estado. (…) Hoy día es el Estado a través del MOP, Ministerio de Obras Públicas, Dirección de Concesiones, quien termine hundiendo a Cáhuil en agua dulce».
Tras participar en el comité policial de la región, Castro entregó un preocupante panorama sobre el avance del crimen organizado. Aseguró que las bandas criminales actuales operan como «empresas en el lado oscuro de la fuerza» ofreciendo múltiples servicios ilícitos, desde tráfico de armas hasta sicariato. El senador apuntó directamente a la crisis del sistema penitenciario, tomando como ejemplo la cárcel de Rancagua: «Hoy día se están incautando más drogas, más cocaína, más pasta base, más marihuana, dentro de la cárcel modelo de Rancagua, que las incautaciones que hacen fuera de la cárcel. Ojo con esto, estamos hablando de toneladas. O sea, esto ya es el mundo al revés».
Asimismo, emplazó al actual gobierno a cumplir sus promesas en materia de seguridad, afirmando que las expectativas han estado «por debajo de la realidad» y cuestionando la efectividad de planes como «Calles Sin Violencia» al no ver presencia de intervenciones en los barrios críticos de la región.
En el ámbito económico, Castro alertó que la Región de O’Higgins se encuentra junto a Valparaíso liderando los índices de desempleo a nivel nacional, con un preocupante 12% de desocupación femenina y una informalidad laboral que supera el 30%. Para combatir esta crisis, el senador instó al gobierno a impulsar «medidas de shock», destacando la urgencia de aprobar el proyecto de Sala Cuna Universal. Argumentó que esta es una herramienta fundamental para que las mujeres con hijos menores de dos años puedan insertarse en el mercado laboral formal.
Finalmente, respecto a las alzas en las cuentas de la luz, el parlamentario llamó a la ciudadanía a denunciar los cortes injustificados de suministro directamente ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), criticando los reiterados problemas de mantenimiento por parte de la empresa distribuidora CGE en la provincia Cardenal Caro.








