Carlos Cisterna, delegado presidencial provincial de Cardenal Caro, en sus propias palabras

Son pasadas las dos de la tarde. Está soleado en Pichilemu pero igual hace frío. Es sábado santo y hay mucha gente transitando, disfrutando del día.

En la esquina de J. J. Aguirre con Aníbal Pinto estaba Carlos Cisterna, el delegado provincial de Cardenal Caro que designó el presidente Gabriel Boric. Venía desde Bucalemu, en la comuna de Paredones, donde había sostenido reuniones con dirigentes de la zona.

Luego de un amable saludo, nos invita a un café en uno de los locales del denominado barrio Ortúzar. Lo acompañamos y allí la conversación simplemente fluye. Habla con elocuencia y calmadamente sobre su labor y sus intenciones, también sobre sus orígenes, todo con mucho orgullo y humildad.

Aquí está Carlos Cisterna, en sus propias palabras.

Desde la Lautaro; sus primeros estudios y trabajos

Cisterna, hombre grande, moreno, y de pelo cano, tiene 45 años. Nació el 25 de septiembre de 1976 en el hospital de Santa Cruz. Sus padres son René Antonio Cisterna Guzmán y Herminda Érika Pavez Roa. Sus primeros años los vivió en torno a la Población Lautaro. «Es el barrio en donde nací, en donde me crié y en donde desarrollé gran parte de mi vida. Un barrio en donde tengo muchos amigos, muchos afectos y muchas historias».

Hizo sus primeros estudios en la Escuela D-104, hoy llamada Luis Oyarzún Peña, continuándolos en el Liceo Santa Cruz. Tras completar segundo medio debió abandonar las aulas para trabajar.

«Yo vengo del rubro de la construcción, en todo ámbito de construcción, pero de especialidad en el tema de instalaciones sanitarias, en donde he tenido vastas experiencias. He trabajado en las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins y Maule. Me ha tocado desempeñarme en distintos proyectos de distintas envergaduras, desde lo domiciliario hasta hasta plantas de tratamiento que son gigantescas».

Cuenta que desde los seis años trabajó, desde vendedor del periódico El Cóndor hasta vendedor de helados y lustrador de zapatos. «Tenemos bastante desde la infancia hacia adelante. Pero claramente el rubro de la construcción es lo mío y que me ha permitido recorrer gran parte de la zona central del país, y es más, la provincia [Cardenal Caro] la conozco por temas laborales, yo creo que no me queda un camino en el que no había andado».

Egresó de enseñanza media en 1998, en el Liceo de Adultos de la ciudad. «Tuve pasos ahí por ese tiempo en la Universidad de Los Lagos sede San Fernando, en la carrera de prevención de riesgo, donde no me titulé; después estudié construcción civil también algunos semestres, pero por temas laborales de andar recorriendo muchas veces muchas regiones del país quedó ahí». «Yo creo que es la gran deuda de Carlos Cisterna con Carlos Cisterna», agrega.

Incursión en política y candidatura a la alcaldía

En lo político y lo social, Cisterna dice que se inició a temprana edad. Fue presidente de grupos juveniles, y presidente de curso. «Siempre estuvo este bichito. Mi papá muy pequeño me inculcó que nosotros éramos parte de una sociedad, de algo más grande, en lo que hay una cantidad de cosas que por muchas capacidades que tengamos no las podemos resolver de manera individual, pertenecemos a algo mayor que es la sociedad y tenemos que involucrarnos en que la sociedad se desarrolle de manera conjunta. Yo creo que de ahí nace todo».

«Participé como dirigente deportivo, siempre ligado al mundo social, también a nivel vecinal en algunas juntas de vecinos».

Aunque milita en el Partido Socialista desde 2016, señala que participa en dicha tienda desde el retorno a la democracia, y «de manera ardua» desde 1997. «Estoy ligado al Partido Socialista desde aquel tiempo, pero nunca fui militante, aunque llené la ficha varias veces». «Estuve siempre, dentro de la interna, en el sector más de izquierda del Partido Socialista. Compartí bastante tiempo con la Izquierda Socialista en su tiempo, que ya está prácticamente disuelta como corriente interna, se fue disipando y muchos compañeros ya se fueron».

Precisamente en 2016 surgió la posibilidad de presentarse como candidato a concejal de la comuna de Santa Cruz, siendo electo en aquella, su primera incursión política. Poco más de cuatro años después, en 2021, se postuló a la alcaldía. «No ganamos, pero tampoco nos fue mal. Yo siempre veo el vaso medio lleno. Saltar de una votación cercana a los 800 votos a casi los 4.000. Yo creo que estuvo muy cerca». Comenta que un factor de la derrota fue la dispersión de los votantes y probablemente también la postergación de los comicios como consecuencia de la pandemia.

«Fue una campaña completamente distinta a las que se venían haciendo, las personas no estaban abiertas en aquella época a recibir a alguien que fuera por temas políticos a su casa. No había cómo hacer una reunión con juntas de vecinos, con clubes deportivos, estábamos en plena pandemia, entonces costó bastante».

«Sin embargo, con todo lo que costó, obtuvimos el 30% de la votación, que yo creo que es bastante meritorio».

«Basamos una campaña en las propuestas».

– ¿Está interesado en volver a Santa Cruz a ser candidato a la alcaldía?

«Si tú me preguntas en este instante, lo único que quiero es ser buen delegado. En política, dos o tres años es una eternidad o como nada. No sabemos dónde vamos a estar en un año más, es muy largo el tiempo para poder determinar una posición. No lo descarto algún día, no sé si la próxima elección o más adelante, pero tampoco es prioridad. Hoy en día la prioridad es [que] estamos trabajando en Cardenal Caro de manera, ardua, con bastante despliegue territorial y tratando de que las políticas de que nos ha encargado nuestro Presidente Gabriel Boric lleguen de buena manera a las personas».

Designado delegado de Cardenal Caro

– ¿Qué sintió al ser nombrado delegado presidencial provincial de Cardenal Caro?

«No sé si alguna vez se me había acelerado tanto el corazón, sentir la sensación de orgullo y sentirse honrado por un llamado, en este caso quien me llama es la actual ministra del Interior, la doctora Izkia Siches, y me dice que el Presidente me había designado como su delegado presidencial en la provincia Cardenal Caro. Por supuesto que orgulloso, y bueno, dice mucha relación con el origen, cuando uno ve su propia historia de vida y dice ‘pucha, me está llamando hoy en día futura ministra del Interior para decirme que yo voy a ser el representante en una provincia’ y claro, ahí cuando uno asume, y lo asume con esta humildad y con este compromiso, se compromete en cuerpo y alma al cargo, a desempeñarlo con toda la rigurosidad que requiere, con toda la dedicación que además requiere el cargo, y tratar de hacer un trabajo tal cual como nos han encomendado: un trabajo cercano, de cara a las personas y en donde las políticas se generen en contra de lo habitual, porque al final las políticas siempre se generan de arriba hacia abajo y la idea es que se puedan generar desde el territorio hacia arriba».

– Poco después de que se conociera su nombramiento, un grupo de políticos locales circuló una carta en que protestaban por su designación debido a que usted no es de la provincia. ¿Cómo reaccionó a dicha misiva?

«Casi la firmo (ríe). Es un tema completamente entendible, es un tema territorial. A mí me ha ocurrido mucho desde Santa Cruz haber tenido que dar varias batallas con Rancagua, con Santiago en cuanto a la toma de decisiones. Están en su completo derecho, pero quiero clarificar de que hemos conversado con todos y cada uno de los actores firmantes de esta carta, tenemos una muy buena relación. Tenemos un compromiso que es trabajar para que a este gobierno le vaya bien, porque si le va bien al gobierno, le va bien a las personas y esa es la máxima. Tenemos una muy buena relación, una relación fluida, cercana con todos y cada uno de los actores políticos y sociales de la provincia y más allá del color político, más allá de que sea de un partido o sea de otro, a veces de izquierda o de derecha, hemos tratado de que de poner todas las herramientas del Estado al servicio de las personas. Más allá de que existam las tendencias políticas que son completamente válidas, pero con respecto a los firmantes, tenían hasta una cuota de razón, es completamente razonable. No hay ninguna mala onda».

– Bueno, en su defensa, los firmantes declaraban que no era algo personal…

«Claro, era un tema netamente territorial».

Las primeras medidas

– ¿Cuáles son las medidas que impulsará con mayor urgencia?

«Nosotros tenemos atribuciones con respecto a la seguridad y el orden público, son funciones que están dadas, pero tenemos una labor que es de supervigilancia de los servicios. Y en esta labor tenemos que ser capaces de coordinar con los servicios, más allá de pedirle un informe de algún tema, tenemos que ser capaces de coordinar los servicios, de que las seremías tengan todo lo necesario para la toma de buenas decisiones en lo sectorial de cada ministerio, y de que la política en sí sea la que nombramos anteriormente, que nazca desde el territorio, y en eso ya hemos conversado con personas del mundo de la pesca, recolectores de orilla, con agricultores, hemos hablado con personas desde el mundo deportivo, desde el mundo social, hemos hablado con muchos, aún nos faltan muchos todavía, entendemos que además llevamos un mes recién en el cargo con algunas interrupciones».

– Usted guió su campaña a alcalde de Santa Cruz, en sus propias palabras, «a lo verde, lo inclusivo y lo sustentable», y para ello propuso una serie de transformaciones y mejoras que impulsaría desde el municipio. Desde su actual cargo político, ¿promoverá iniciativas en ese sentido?

«Estamos buscando la forma jurídica, pero estamos prontos a firmar como delegación un convenio con Gendarmería para personas que se están reinsertando y tienen que pagar y cumplir algunas penas. Queremos orientar un trabajo de forestación de espacios urbanos, tenemos que hacer los convenios con los municipios, con la CONAF también, y ver cómo conseguimos y poner ese tipo de trabajo a disposición.

Nosotros creemos, yo tengo una máxima, que nosotros hacemos todo lo humanamente posible para que a nuestros hijos les vaya bien en sus estudios, que se puedan desarrollar profesionalmente, que sean felices, pero cuando nos toca ver cuáles son las acciones que hacemos en el día a día para dejarles un mejor planeta, esas siempre tienden a cero, o están muy cerca de cero. Creo que tenemos que ser responsables con la vida de nuestros hijos, de nuestros nietos y de las generaciones. No tenemos que ser recordados como la generación que devoró el planeta, estamos en un punto crucial del desarrollo de la humanidad y bueno, hay estudios que dicen que si de aquí al 2050 no cambiamos ciertas conductas, esto ya no tiene retorno y y se va todo al tacho de la basura. Nuestros hijos después podrán ser abogados, médicos, ingenieros o pilotos de la NASA pero no van a tener opción a vivir y desarrollarse en un planeta que tenga las condiciones humanas para poder para poder vivir de buena manera. Yo creo que hacia allá hay que apuntar.

Con el tema de inclusión cuesta mucho ver en los espacios públicos tareas inclusivas o formas inclusivas de desarrollar la política. ¿Cuántos servicios públicos tienen capacidad de atender a la persona no oyente, una persona sorda? Es poco. Cuando el Estado somos todos. Entonces ahí nosotros no le podemos obligar a una persona sorda a que a que ocupe el lenguaje que nosotros utilizamos, aunque sea escrito porque su lengua materna es la lengua de señas, está reconocido por derecho. Somos nosotros los que tenemos que prepararnos para poder brindar ese servicio, es más, tenemos que adecuar la infraestructura y además tenemos que entender. Hay una encuesta del año 2008 en donde el 60% de los chilenos reconoce tener algún grado de discapacidad, ya sea visual auditiva física cognitiva. Imagínense. No es algo que el ser inclusivo [signifique] que vaya a un grupo reducido de personas, no. Tiene que ser política de Estado más allá de algún gobierno de turno y en ese sentido tenemos que avanzar, tenemos que crear los espacios, tenemos que trabajar con todas y con todos, ese es nuestro compromiso».

– ¿Cómo describiría sus primeras semanas en el cargo?

«Intensas. A veces desde afuera se ve que es una provincia bastante calma pero al estar acá uno ve que hay muchas personas comprometidas en un afán transformador, y nosotros representamos un gobierno, somos parte de un gobierno que tiene afán transformador y coinciden. Entonces tenemos que aprovechar esta esta fuerza, aunar voluntades y realizar los cambios, en definitiva de eso se trata.

Nos hemos desplegado territorialmente, hemos llegado a algunas fórmulas también, porque hay muchas reuniones que se dan en Rancagua, entonces llegamos a un acuerdo de que haya una reunión en Rancagua, la otra en San Fernando y la otra en Cardenal Caro para que no fuera también tan desgastante para las personas que estábamos un poco más más retirados. Entender eso mismo y bueno, tenemos una cantidad ya de kilómetros acumulados, vamos a tener que solicitar más recursos al Ministerio del Interior para los traslados y todo lo demás, por ejemplo el ítem de combustible y mantención de vehículos. Entendemos que la política se hace desde el territorio. Ha sido un despliegue bastante intenso. Y bueno, después del día viernes, si tengo alguna actividad la hago en mi vehículo particular, no tengo ningún problema con eso, también sumo kilómetros y estoy preocupado los siete días de la semana para poder desempeñar de la mejor manera el cargo.

Crisis hídrica y vinculación con autoridades locales

– Como usted sabe, el país y en particular nuestra zona está siendo duramente afectada por una crisis hídrica y sequía. Al respecto, ¿qué acciones impulsará el gobierno del presidente Boric?

«Hay que invertir en primero en infraestructuras. Hay cosas que a lo mejor tenemos normalizadas, pero no son normales. Son frecuentes pero no son normales. El que las personas se abastezcan de agua por un camión aljibe. Eso no es normal, porque el agua es potable en la salida, en la fuente, pero se va en un camión y después llega a un estanque y nunca te podemos garantizar cuáles son las condiciones de ese estanque, entonces tenemos que ser capaces de poder generar la infraestructura, las inversiones -que no son al corto plazo, son a largo plazo porque merecen estudio y todo lo demás-, pero poder conectar al servicio de agua potable -que es la primera que tenemos que ver, el agua para el consumo humano- a la mayor cantidad de personas. Eso lo digo con conocimiento de causa, lo dije anteriormente, soy del rubro de obras sanitarias así que sé cuáles son los tipos de obras, cómo se ejecutan, cómo se proyectan estas obras. Entonces, yo creo que lo primero que hay que ver ahí es ver cómo generar la infraestructura, cómo solucionar.

Ahora, hay que aplicar además otras tecnologías para el riego. Ya está bastante avanzado, por el tema de riego, que el agua ya podría llegar hasta Marchigüe, va a ser solución por supuesto si es que llega el agua de Convento Viejo hacia Marchigüe y poder regar buena parte de ese valle. Tenemos por el otro lado el Estero Nilahue, que además está abasteciendo de agua, estaba seco, ha traído otras complicaciones a la laguna de Cáhuil con respecto a la cantidad de agua dulce y todo lo demás, pero en lo que es riego por el lado de Lolol hacia acá ha traído bastantes beneficios. Es más, recordemos que en el mismo Estero Nilahue, el APR de Bucalemu tiene su captación y desde ahí se alimentan Paredones, San Pedro de Alcántara, hay como tres o cuatro APR chicos más que sacan agua aparte de Bucalemu, por lo tanto tienen la fluidez del servicio, tienen la cantidad de agua, tiene sus problemas técnicos también en algunos sectores, pero es lo menor».

– ¿Qué nos puede decir sobre el mayor flujo de agua hacia la laguna de Cáhuil, por el estero Nilahue, que ha provocado algunos problemas a los salineros y criadores de ostras?

«Hay algunos estudios que están viendo respecto a la salinidad del agua, los criaderos de ostras, entonces son dos cosas que hay que ir viendo, hay que analizarlo. Yo creo que son temas de coordinación. Pero claramente el que llegue agua desde Convento Viejo a la mayor cantidad de valles por supuesto que es un avance significativo y es un beneficio. Hay que ir corrigiendo todo lo que son los perjuicios que han surgido».

– ¿Ha sostenido ya reuniones con alcaldes de la provincia para coordinar acciones?

«A excepción del alcalde de Litueche, con quien no hemos podido comunicarnos, hemos coordinado con todos los otros cinco alcaldes y alcaldesa. Hemos coordinado con la alcaldesa de La Estrella, Angélica Silva; con Yanko Blumen en Navidad; con Cristian Salinas ahí en Marchigüe; con Cristian Pozo en Pichilemu, que nos ha atendido de manera espectacular; y con Antonio Carvacho de Paredones, también. Hemos conversado, hemos tenido reuniones y hemos visto cómo nosotros, desde nuestra función, podemos ofrecer un trabajo colaborativo con cada una de las municipalidades».

– ¿Qué temas han abordado?

«Cada municipio tiene dinámicas distintas, aunque hay algunas que se dan en general. En el inicio de la puesta en marcha nos topamos con el problema de matrícula en los colegios, un crecimiento exponencial. Otro problema en común que existe son las parcelaciones, que ya son temas de materia de ley. Problemas de vivienda son comunes y frecuentes en todos lados, por ahí hay subsidios asignados o comités a la espera de las resoluciones, pero se topan con un problema que conversamos anteriormente: no tienen acceso al agua.

En ese marco se han dado las conversaciones. Bueno, el acceso a las playas, hemos conversado acerca de las recolectoras y recolectores, los algueros, el mundo de la pesca. Hacia el interior hay problemas de conectividad, problemas de caminos, hay problemas de vialidad, en donde hay algunas obras que están inconclusas de un contrato global y que estamos en conversaciones con la seremi de Obras Públicas y con todos los alcaldes respecto a poder solucionar la problemática antes que ingrese el invierno, que ya después se torna aún más complejo. Hemos tocado temas de seguridad pública, que es algo que nos mandata la ley. Se está generando un plan regional para poder abordar, con algunos portales en las carreteras y ver cuáles son los vehículos que entran y salen y tener algún control de cómo se trasladan las personas, pero además tener un control sobre los actos delictuales, y cómo hacer en este caso las capturas correspondientes».

Posible eliminación del cargo de delegado provincial

– El presidente Boric ha señalado que presentará un proyecto para eliminar el cargo de delegado presidencial, por lo que las provincias podrían quedar sin representantes del gobierno central y usted podría ser cesado en el cargo. ¿Cuál es su posición al respecto?

«Deberían deberían existir representaciones provinciales, de la fórmula que sea. Ahora, si son electas democráticamente por supuesto que debería darse la chance de que puedan ser de esa manera, pero yo creo que eso [la propuesta presidencial] tiende a que tengan que salir las delegaciones regionales. Yo creo que las provinciales tendrán que someterse, crearse el cargo por el tema de descentralización de poderes, para que no hablemos de descentralización y quede todo en torno a la toma de decisiones, lo que pasa en Rancagua, porque tenemos bastantes kilómetros de distancia y una realidad completamente distinta. Lo que ocurre en Rancagua no es lo mismo que pasa en Pichilemu, Paredones, Navidad, La Estrella o Marchigüe, son todas comunas que tienen su dinámica completamente distinta y son realidades distintas.

Yo soy un convencido de que el cargo tiene que existir, a lo mejor con otra formulación como una formulación democrática, y además con algunas atribuciones más. Yo creo que las provincias tienen que ser autónomas en la toma de decisiones, en algunas tomas de decisiones, por lo menos en el desarrollo de cada provincia se tiene que dar de esa manera».

– Usted dice, ¿facultar o traspasar algunas funciones que son propias de la Delegación Regional?

«Claro, pasarlas directamente a las provincias, porque en definitiva es tan extensa la provincia que las realidades que se viven son completamente distintas y en el afán territorial tiene que darse esta figura. No creo que las decisiones que ocurran en Cardenal Caro se tengan que tomar en Cachapoal; deberían tomarse acá de cierta manera. La creación y la formación de las políticas tiene que salir de acá».

Mensaje general

«Primero, agradecer la oportunidad de la entrevista porque siempre es bueno conversar, y es bueno comunicar siempre. Agradecer también a la confianza del Presidente Boric y la recepción de la gente. Con quién he conversado me han recibido muy, muy bien, en los distintos lados donde he ido, con las distintas instituciones que he estado, con las personas, cuando uno pasa a un kiosco y lo reconocen, o a veces va a un medio, y hemos tratado de que esta relación de la delegación con las personas sea lo más fluida posible, lo más cercana posible, el poder estar de frente mirando a las personas y explicándole la política, que ellos nos expliquen además cómo quieren la política. Esto se trata de escuchar y de hacer. No se trata de venir a imponer.

Solo agradecer y ofrecer un trabajo colaborativo con cada una de las instituciones, con cada una de las organizaciones y con cada uno de los municipios, que es lo que es lo que hemos conversado con todos, y servir de puente entre todos estos actores con el Gobierno Regional, con las distintas seremías para poder desarrollar las políticas públicas y que esas se vean reflejadas en el bienestar de las personas. Siempre lo que tiene que primar acá es el bienestar, el mejorar la calidad de vida de las personas, y mientras ese objetivo se cumpla nosotros conversaremos con todas y con todos».