Convencional Ricardo Neumann (UDI): «Se puede construir una casa en común»

Ricardo Neumann

Hola, hola, ¿cómo están? Agradecer también partiendo por Gloria [Alvarado], esta instancia, otro encuentro más donde los constituyentes de la región de O’Higgins, que nacimos en O’Higgins nos podemos juntar a poder transmitir que más allá de las diferencias políticas, porque aquí claramente yo represento un sector que hoy día es minoritario en la Convención, justamente por ese factor común que todos tenemos, que es el cariño y el amor a esta tierra que nos vio crecer, se puede construir una casa en común, se puede construir un proyecto de Constitución que sea legítimo porque toda la ciudadanía se siente parte de la misma, y yo al menos siempre he estado comprometido con eso, siempre le he agradecido mucho a mis compañeros la buena onda con la que siempre en estas instancias nos relacionamos, y agradecer también obviamente aparte de Gloria, agradecerles a ustedes por estar acá, a las radios que están transmitiendo esto.

Yo siempre trato de resumir el mes que se ha, que se está informando, digamos, del cual estamos haciendo cuenta pública con una palabra. Yo, el primer mes, o la primera cuenta pública que no correspondió necesariamente al primer mes, fue el mes de los reglamentos. La primera cuenta pública que nosotros tuvimos fue después de que recién habíamos aprobado los reglamentos que nos dio el marco con el cual le dimos un poquito más de orden a la Convención después de un inicio que, obviamente como todo órgano que parte desde cero, quizás un poco accidentado, un poco desordenado, pero los reglamentos llegaron evidentemente a darnos un marco común con el cual este, distintos nos podemos poner de acuerdo.

El segundo mes, la segunda cuenta pública que hicieron, que hicimos, la hicimos en San Fernando y lo que yo destaqué como palabra clave ese mes fue el trabajo en comisiones. Partió, esa segunda vuelta el mes que estábamos rindiendo cuenta del trabajo en comisiones, que de alguna manera terminaron con lo que de repente muestra la tele de ese atrincheramiento del Pleno, en donde estamos los 154 convencionales entre entre el hemiciclo y la sala, en un espacio un poquito declarativa donde generalmente se trata de hablar como a la galería propia sin que haya una deliberación, una conversación entre nosotros, cambió a una instancia de comisiones, donde nos dividimos entre menos convencionales, tenemos un temario de cosas trascendentales trascendentales para el futuro de Chile a tratar en común, y ahí hay diálogo, ahí hay deliberación, ahí hay discusión, ahí hay escucha, y eso yo creo, insisto, sobre todo representando a un sector minoritario, es súper importante, porque nosotros estamos llamados a redactar la propuesta de una nueva Constitución que dure al menos 40 años. En 40 años van a haber muchos cambios en el poder: a veces va a gobernar la izquierda, a veces va a gobernar la derecha y la Constitución tiene que seguir siendo la misma. Tiene que representar acuerdos amplios que reflejen las intenciones, los sueños, las expectativas, los intereses y los pensamientos de todos los chilenos. Esas son las gracias de las Constituciones. Las Constituciones no son programas de gobierno, son acuerdos amplios que tienen que representar a todos los sectores, y desde la deliberación y el diálogo yo creo que desde las comisiones, ese trabajo es posible.

Si tuviera que resumir con una palabra la cuenta pública de este mes, lo que estuvimos haciendo en noviembre y lo que llevamos de diciembre, yo les diría de todas maneras que el concepto es participación ciudadana. Tuvimos la oportunidad de ir a Concepción como pleno, nos distribuimos para no tener un criterio centralizador en donde solo estuviéramos en la ciudad principal que es Concepción, las distintas comisiones de trabajo nos distribuimos en casi prácticamente todas las comunas de la región, a mí me tocó sesionar con la Comisión de la cual yo soy parte, que es la Comisión de Sistemas de Conocimiento, Cultura, Ciencia y Tecnología, Arte y Patrimonio, nos tocó sesionar en Tomé, en Dichato y en Penco, y en cada una de esas ciudades tuvimos cabildos, tuvimos encuentros con distintos sectores de la ciudadanía, con juntas de vecinos, con representantes de la sociedad civil, y si hay algo que tienen en común todas esas infancias ciudadanas con las cuales nosotros participamos es que hay un deseo profundo, legítimo y transversal, más allá de las divisiones políticas, de esperanza, de que esta cuestión resulte, y no resulte desde la lógica de botonera donde al final del día en el pleno, un sector que tiene la mayoría, pasa por mayoría por el sector que no tiene esa mayoría, si no que sea producto de una deliberación y un acuerdo legítimo que nos represente a todos.

Yo realmente tengo esperanza en este proceso. Creo en este proceso, creo que hay que cuidar este proceso, por eso yo participo también con tantas ganas de estas instancias, y cada vez que puedo hablo de la mejor manera posible de la Convención Constitucional sin dejar obviamente de ser autocrítico, porque las cosas que que han pasado en la Convención no solamente son producto de una teoría conspirativa de los medios, o el sector de la derecha, también hay cosas que no han estado bien en la Convención, y yo creo que para que la Convención avance también hay que tener un sentido de autocrítica, más allá de situaciones de distorsión que puedan plantear los medios de comunicación, nosotros tenemos que ser los primeros autocríticos con el proceso constituyente en las cosas que no resultan bien, porque queremos justamente que resulte bien el proceso.

Para ir terminando, yo solamente decirles que estoy muy contento de la instancia de audiencias públicas que hemos tenido en la Comisión. Como les decía yo estoy en la Comisión de Sistemas de Conocimiento, de Ciencia y Cultura. Yo tengo una parte de mi cerebro abogado y otra parte mi, de mi cerebro, también está, siempre ha estado ligada a la gestión cultural y yo veía la realidad a regular, como buen abogado, como en compartimientos de estanco, como en separaciones así técnicas que uno tiene que ir agregando un cuadrito, y cuando llegó la participación ciudadana, le integraron toda la realidad que nosotros como constituyentes tenemos que regular.

La Constitución no solamente es un conjunto de artículos, de incisos, no es solamente una norma leguleya, es una cristalización de cultura, va a definir la manera en que nos vamos a relacionar como país. Y desde mi perspectiva, la gran lección que sacó yo en las audiencias públicas de mi comisión es que Chile tiene que ser un país creativo. La creatividad es el puente que junta la cultura con la ciencia, es creación. Chile tiene que crear valor, no solamente extraer recurso, y eso por supuesto se hace desde el desarrollo del conocimiento científico y el desarrollo del conocimiento cultural.

Agradecerles nuevamente su presencia. Agradecer a todas las personas que nos escucharon y por supuesto a mis compañeros aquí presentes. Muchas gracias.