Negación de salvoconducto para atención médica de perrita

Sr. Director,

Creo en la tenencia responsable de mascotas, uno debe ser responsable en su atención, cuidado, en general darle la mejor calidad de vida posible. Una de mis dos mascotas, Amapola, tiene nueve años y desde hace algún tiempo ha estado enfermando. Comenzó con una tos seca; la llevé al Buin Zoo donde se le practicaron exámenes y radiografías. Estas se realizan en Pichilemu en Punto Pet, donde los días viernes atiende una radióloga. La veterinaria con dicha profesional me comentan que la perrita tiene su corazón demasiado grande y le queda poco espacio, lo que es delicado, aconsejándome que la lleve a un especialista, un cardiólogo. Solicité hora en el Buin Zoo, la que se me asignó a las 15:30 horas del lunes 12.

Dado que Pichilemu se encuentra en cuarentena total, acudí el día anterior, domingo, a la 3.° Comisaría para que se me extendiera un documento que permitiera el traslado hasta la comuna de Buin, también en cuarentena total, para lograr la atención de mi mascota. Ante diversas consultas ante los efectivos que se hallaban en las oficinas esa tarde, se me negó la entrega del documento, instándome a consultar directamente con el comisario al día siguiente.

Temprano el lunes llegué hasta la Comisaría. Me atiende en primer lugar el suboficial Carlos Norambuena, quien se hallaba en la puerta, plantéandole privadamente la situación ocurrida en la tarde anterior, indicándome que la funcionaria estaba en lo correcto porque “cómo se le ocurre que yo le voy a dar un salvoconducto para que lleve un animal, porque aquí se nos dice que demos los menos salvoconductos posible y no puedo darle ese documento. Si quiere converse con el mayor, si él se lo da…”.

Acudí a conversar con el mayor Ítalo Roco. Le expliqué la situación, que mi perrita es una integrante más de mi familia, que está enferma, que debo llevarla a atención con un especialista afuera porque está en una situación delicada. El señor Roco irónicamente me dice “mire señora, yo le puedo dar a una señora que necesite ir al cardiólogo, incluso podemos hacer excepciones por si llegase a volver en toque de queda, pero a un humano, ¿cómo le voy a dar yo para un animal? Ese documento yo no se lo puedo dar”.

Le replico que tengo la hora y que es urgente. “No sé, yo no puedo darle el documento. Imagínese, va a pasar seis, siete controles para allá y el que va a quedar mal soy yo. Ese documento no existe y yo no puedo dárselo, menos para lo que necesita. ¿Me entendió o no me entendió lo que le estoy diciendo? ¿Me expliqué bien o no, suboficial Norambuena?”.

Me pareció una situación insólita. No es que no estuviera no entendiéndole al comisario. ¿Me estaba diciendo el comisario Roco que dejara a mi perrita morir a pausas pudiendo llevarla a un especialista para que tratara su enfermedad? “Para una persona le puedo dar salvoconducto pero no para un animal”, dijo.

Me está pidiendo que deje morir a mi mascota por no socorrerla en el momento que necesita. Me di media vuelta y me fui.

¿Qué significa para Carabineros la tenencia responsable? Hacen charlas, actividades sobre tenencia responsable, pero ¿la practican? ¿ayudan?

Cuando me encargué de mi Amapola entendí que tenía que hacerme responsable de su bienestar, pero se me imposibilitó cualquier tipo de salida. Ningún tipo de solución.

Yo espero que nadie tenga que pasar por esta situación, que alguien que tiene un poco de poder la trate de tonta, de ignorante, que fue lo que yo sentí cuando me recibió el comisario Roco, no es la forma de tratar ni la situación ni a la persona que, con todo respeto, le hizo una solicitud que ameritaba una solución humana.

Cabe señalar que Carabineros ha indicado en medios de comunicación que es posible acudir e emergencias médicas veterinarias o consultas con dichos profesionales requiriendo el salvoconducto correspondiente a consulta médica. A pesar de ello, me fue negado de forma rotunda por la autoridad policial de Pichilemu.

IRMA NASSER GUERRA