Vecinos de Playa Hermosa recuerdan a Josep Rubau Solés, a seis años de su asesinato

Josep Rubau SolésLa madrugada del 15 de agosto de 2009 el ciudadano español Josep Rubau Solés fue asesinado en su hogar en Pichilemu. Seis años después, no existen sospechosos ni responsables. La Junta de Vecinos, dirigentes, socios y amigos conmemoran un nuevo aniversario de su partida, exigiendo justicia y una reflexión de las autoridades.

Con música, alegría y buena mesa, la Junta de Vecinos de Playa Hermosa, en Pichilemu, recordó un nuevo aniversario del terrible asesinato de Josep Rubau Solés. Don José, como lo recuerdan sus vecinos, amigos y compañeros de organizaciones sociales y de adultos mayores; era alegre, preocupado por el medio ambiente y muy participativo en la comunidad. Este ciudadano español avecindado hacía más de seis años en el balneario de la región de O’Higgins, fue encontrado muerto la mañana del 16 de agosto de 2009 por su asesora del hogar. Seis años después las pesquisas aún no dan con los responsables.

En el evento conmemorativo, los dirigentes llamaron a reflexionar sobre la vulnerabilidad que viven los adultos mayores que con mucho esfuerzo buscan desarrollar una vida de calidad en ciudades como Pichilemu, donde la cantidad de habitantes no supera las 15 mil personas, donde la paz y la tranquilidad tiene un alto valor humano y social, por lo que queden impunes ataques a personas de tercera edad que viven solas, pero que son autovalentes, motivaron a movilizar cada año a la comunidad en torno a este tema. Por la Junta de Vecinos de Playa Hermosa, que tiene 22 años de vida, han pasado más de 200 socios de los que unos 30 han estado activos en la organización los últimos años, la mayoría adultos mayores.

“Don José era vegetariano, practicaba yoga y se sentía feliz en Pichilemu”, cuenta Lía Lazo Bravo, presidenta de la organización social que realiza esta actividad cada año y de los vecinos agrupados en “Los Que No Olvidan”. “No existen los crímenes perfectos, existen malas investigaciones y policías negligentes. Las policías tienen que hacer bien su trabajo, el aclarar los delitos; no puede seguir existiendo impunidad”, agrega la dirigente.

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Para los vecinos del sector de Playa Hermosa este crimen es motivo de preocupación, pues aun no hay culpables y las pericias policiales y de investigación parecen estar en punto muerto. “Según la policía, ha tomado declaración a más de 200 vecinos aunque no sabemos quiénes son. Sentimos que hay un proceso mal hecho y que no se hizo lo que correspondía para resolver el caso”, enfatiza Lia Lazo, pidiendo además que las autoridades hagan su propia reflexión manifestándola a la comunidad.

Su familia directa ha venido desde España en dos oportunidades a Chile, Jordi Rubau, hijo de Don José, estuvo en Pichilemu el año pasado, y al igual que los vecinos, exigen justicia para su padre, quien debía recibir la nacionalidad chilena pocos días después de haber sido asesinado. Mientras, sus amigos, miembros del club de adulto mayor y de la Junta de vecinos lo recuerdan como un gran bailarín, amigable, muy culto y educado, y no comprenden las razones del horrible crimen.

Josep Rubau Solés, había recibido su certificado como Corredor de Propiedades y tenía su empresa privada en Pichilemu. Quienes más compartieron con él hoy siguen teniendo una sensación de inseguridad y permanente impunidad de sentir que los asesinos siguen libres y se pasean por la comuna, por ello con una mano en el corazón, los vecinos y amigos, nuevamente piden que se haga justicia o que las policías y el Ministerio Público asuma responsabilidades en la ausencia de resultados concluyentes y satisfactorias, de sus investigaciones.

Finalmente, Jordi Rubau, en sus palabras que manifestó en su venida a Chile, declaró entre otras cosas, que “en una Democracia si la ley no funciona, la injusticia es más que evidente. Todos los señores fiscales, inspectores que velan por la seguridad de los ciudadanos y defensores de la ley por su incapacidad en los avances de la investigación no son efectivos, dejemos así que el tribunal de la justicia divina actúe cuando les llegue la hora a los culpables”.

Felipe Vargas Amunátegui.
Óscar Rojas Connell.

Autor entrada: Redacción