Ayer, en una emisión especial del programa de entrevistas «Aquí lo conversamos», transmitido por el diario El Marino, el concejal de la comuna de Navidad, Hernán Pino Farías (RN), expuso los pormenores que llevaron a la sentencia del Tribunal Electoral Regional que declara la destitución del alcalde Yanko Blumen por notable abandono de deberes. Durante la videollamada, el edil detalló irregularidades que habrían sido cometidas por la exautoridad, incluyó críticas al manejo de los recursos y manifestó su profunda preocupación por el futuro administrativo del municipio bajo el nuevo mandato suplente del edil comunista Carlos Patricio Catalán.
El inicio de la investigación contra Blumen comenzó de manera fortuita un día sábado, cuando un vecino alertó a Pino sobre una retroexcavadora municipal que se encontraba trabajando en un terreno perteneciente a la madre del exalcalde, ubicado en el sector de San Rafael. Pino relató que, al solicitar la información del GPS de la máquina, enfrentó la negativa inicial de la administración, hasta que finalmente el departamento de control interno confirmó la ubicación exacta en la propiedad familiar. A este hecho se sumó el uso de una camioneta municipal para que el alcalde Blumen asistiera a un acto político en la comuna de Malloa, situación que intentó encubrir alegando que se trataba de una reunión de la Asociación Chilena de Municipalidades. Frente a estos actos, el concejal dijo que el perjuicio económico lo sufren las arcas locales: «Lo que tú ocupas del municipio es plata. O sea, lo que tú ocupaste, eso tiene un costo».
Otra de las causales determinantes que fue presentada a la Contraloría, en conjunto con el concejal Lautaro Farías, fue la contratación directa de la pareja del exalcalde en el municipio. Para Pino, el reiterado actuar de Blumen refleja una peligrosa normalización de las irregularidades, pero también levanta serios cuestionamientos sobre el silencio y la complicidad de su círculo más cercano. En la entrevista, el edil reflexionó sobre la responsabilidad del entorno directivo del exalcalde, señalando: «Si tengo mi equipo asesor y algo me tendrán que haber dicho, entonces si no dijeron nada qué pena, y si dijeron algo, ¿por qué no lo divulgaron?».
De cara al nuevo escenario comunal, ahora liderado por el alcalde suplente Carlos Catalán, Pino no ocultó sus aprensiones respecto a la continuidad del equipo de trabajo dejado por Blumen. El concejal argumentó que es fundamental realizar cambios estratégicos en los cargos directivos para dar una señal clara de que se busca ordenar la casa. Sin embargo, mostró cierto escepticismo sobre las decisiones que tomará la nueva autoridad, indicando: «Dudo por lo demás que don Patricio Catalán pueda hacer estos cambios, yo esperaría eso, porque la verdad es que uno aspira a que el municipio se limpie, que la comunidad vea y sienta que efectivamente hay cambios». Para asegurar dicha limpieza institucional, Pino anunció que exigirá una revisión exhaustiva de la gestión anterior, declarando que es «muy necesario hoy día, para mayor transparencia también, una auditoría al municipio».
Finalmente, la conversación abordó la crisis estructural que afecta a los habitantes de Navidad, especialmente en materia de salud y gestión financiera. Pino criticó duramente el cambio que vinculó a la comuna con la red de salud de San Antonio, argumentando que la lejanía, la mala conectividad y las interminables listas de espera perjudican gravemente a los enfermos locales, obligando a los adultos mayores a madrugar por atención médica. Asimismo, cuestionó el agresivo despilfarro de los recursos municipales bajo la administración destituida, recordando que el alcalde anterior dejó un superávit de 2.800 millones de pesos, fondos que Blumen agotó rápidamente financiando abundantes contrataciones con «sueldos altos», fiestas excesivas y trabajos temporales defectuosos que no solucionan los problemas de fondo de la comunidad.









