Una serie de temblores registrados recientemente en la zona comprendida entre las comunas de Navidad y Pichilemu ha despertado la legítima preocupación de los habitantes del litoral en la provincia Cardenal Caro. Sin embargo, las autoridades técnicas aseguran que esta actividad se enmarca dentro de la normalidad tectónica del país.
En una entrevista con el diario El Expreso de la Costa, el director del Servicio Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, analizó el origen de este enjambre sísmico, aportando un contexto histórico para tranquilizar a la población local.
De acuerdo con las declaraciones de Barrientos al citado medio, el área comprendida entre Los Vilos y Pichilemu acumula actualmente una pausa de movimientos importantes de 39 años, siendo el último gran evento el terremoto de 1985.
El especialista explicó a El Expreso de la Costa que, si se revisan las estadísticas desde 1647, los sismos de gran magnitud en la zona central de Chile tienden a ocurrir aproximadamente cada 80 años. En ese sentido, Barrientos fue enfático: «Acá falta mucho para eso, no obstante hay que estar siempre pendientes y preparados para enfrentar lo que pueda suceder».
Además, destacó que, aunque estos movimientos generen inquietud, son fundamentales para la ciencia, ya que permiten a los expertos monitorear permanentemente el comportamiento tectónico de la zona.
La actividad telúrica que alertó a la comunidad se desarrolló principalmente en dos pulsos durante la mañana. El primero ocurrió en un breve lapso de cinco minutos, seguido de una reactivación a media mañana.
El Expreso de la Costa consultó al director sobre la situación de la denominada falla de Pichilemu», una fractura geológica profunda que quedó en evidencia el 11 de marzo de 2010. Barrientos confirmó que esta falla sigue bajo el radar de los expertos: «Ha sido materia de estudio para nosotros y de mucho interés, por cierto», aseguró.
Finalmente, la autoridad sismológica aprovechó la instancia para reiterar el llamado a la comunidad a mantener la calma y fortalecer la cultura de la prevención. Recomendó a las familias identificar las zonas seguras en sus hogares y conocer las medidas de seguridad básicas ante emergencias.
“En un país sísmico como Chile, lo más importante es estar siempre atentos y preparados”, concluyó Barrientos. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por los organismos técnicos regionales y nacionales.








