Este miércoles, en una nueva emisión del programa «Aquí lo conversamos», transmitido por el diario El Marino desde Pichilemu con la conducción de Iván Cifuentes y Diego Grez, se exploró el profundo impacto que tienen las manualidades en el bienestar emocional. Las creadoras del emprendimiento local Upiknit, Paulina Pérez y Mariela Espinoza, junto a la psicóloga Valeria Leiva, compartieron sus experiencias y anunciaron un taller enfocado en los beneficios terapéuticos del crochet.
El proyecto Upiknit nació de una necesidad personal, ya que ambas fundadoras, siendo madres, buscaron una vía de escape frente a los constantes estados de ansiedad, estrés y responsabilidades diarias, encontrando en el tejido su principal refugio. La iniciativa tomó fuerza durante la pandemia, época en la que comenzaron a tejer, compartir conocimientos y, finalmente, consolidar una comunidad unida en torno a esta labor. En la actualidad, Upiknit se destaca por la confección de figuras tejidas a crochet conocidas como amigurumis, logrando creaciones que van desde personajes de ficción como Shrek o Harry Potter, hasta los significativos pulpitos de apego.
La participación de la psicóloga Valeria Leiva en el proyecto busca darle un enfoque integral a esta práctica, destacando que el acto de tejer ofrece ventajas comprobables desde la neurociencia. Según la profesional, el movimiento repetitivo de las manos y la concentración requerida hacen que los niveles de cortisol disminuyan de forma considerable, ayudando a bajar la alerta del sistema nervioso. De esta forma, el tejido fomenta un estado de meditación y atención plena o mindfulness, obligando al cerebro a mantenerse concentrado en el momento presente y en un recorrido sin amenazas. Asimismo, Leiva enfatizó que en un sistema actual marcado por el individualismo y las secuelas de la pandemia, tejer en grupo permite conocer a otras personas, crear lazos de confianza y generar importantes redes de contención emocional.
Durante la entrevista también se derribó el mito de que el tejido es una actividad exclusiva para mujeres, enfatizando que las barreras de género responden a factores históricos vinculados a los roles de cuidado en el hogar, por lo que el espacio está completamente abierto para que los hombres participen. Por otro lado, se profundizó en la creación de los pulpitos de apego, los cuales se originaron en hospitales de países europeos como Dinamarca para ayudar a los bebés prematuros. Sus tentáculos simulan el cordón umbilical, lo que otorga un sistema de seguridad y funciona como un objeto transicional fundamental para el desarrollo psicoemocional de los niños cuando sus figuras cuidadoras no están presentes.
Para materializar esta fusión de arte y salud mental, las emprendedoras llevarán a cabo un taller presencial el sábado 18 de abril, desde las 16:00 hasta las 19:00 horas, en el Café Viejo Imperio de Pichilemu. La dinámica permitirá a los asistentes elegir entre tres proyectos distintos, e incluye todos los materiales necesarios, un servicio de cafetería a elección y la guía psicoeducativa liderada por Leiva. Quienes deseen sumarse o adquirir las creaciones de Upiknit pueden contactar a las creadoras a través de su cuenta de Instagram con el usuario @Upiknit_, o visitando la tienda física El Baúl del Salvi, situada en la calle Valdés Cuevas, detrás del hospital local.








