La capital de la provincia Cardenal Caro preparó una nutrida agenda para conmemorar este Día Internacional de la Mujer, combinando el autocuidado de salud, el reconocimiento del liderazgo femenino y un emotivo acto de memoria colectiva. Las actividades, que se extendieron durante todo el fin de semana, buscaban ofrecer espacios de encuentro y visibilidad para las mujeres de la zona.
La programación comenzó con un enfoque reflexivo a través del conversatorio «Todas íbamos a ser reinas», organizado por el Programa de Prevención de Violencias de Género de SernamEG O’Higgins. Este encuentro, realizado en el auditorio de la Delegación Presidencial Provincial, propuso una metodología participativa para rescatar y valorar los liderazgos cotidianos y los aportes invisibilizados que las mujeres realizan en sus comunidades, inspirándose en la mirada de Gabriela Mistral sobre el rol femenino en la sociedad.
La jornada del domingo 8 de marzo inició temprano en el sector La Puntilla. Desde las 09:00 horas, el Departamento de Salud Municipal, junto a las oficinas de Deportes y de la Mujer, llevaron a cabo una «Jornada de Bienestar y Prevención». Durante la mañana, las asistentes pudieron acceder a exámenes preventivos como la toma de PAP y recibir orientación profesional sobre la prevención del cáncer cérvico-uterino, contando además con puntos de hidratación para fomentar un ambiente de cuidado integral.
Para cerrar la conmemoración con un acto de profundo sentido comunitario, la agrupación Bordadoras de Pichilemu convocó a la actividad «Por Tabita floreceremos». A partir de las 16:00 horas, en el Memorial de Tabita Lizana ubicado en la costanera de la ciudad, se realizará un bordado colectivo en homenaje a la víctima de femicidio en ese lugar en enero de 2024. Bajo la consigna de bordar flores como símbolo de vida, las participantes asistieron con sus propios costureros y retazos de tela para crear juntas una obra que mantenga viva la memoria y la exigencia de justicia a través del arte textil.


Fotos: Iván Cifuentes






