Post elecciones en Pichilemu: lejos de los cambios a nivel nacional

Mientras que a nivel nacional la Convención Constitucional tendrá puño y letra de mujeres, al haber sido elegidas ellas en mayor número que los ellos (81 mujeres y 74 hombres), aquí en Pichilemu seguirá por cuatro años más la vergonzosa situación de que en el Concejo Municipal solo habrá una mujer, es decir 1 de 6, en circunstancias que como lo hemos dicho en varias oportunidades, viven y votan en esta ciudad más mujeres que hombres.

Por otro lado, a nivel nacional la derecha sufre la peor derrota electoral desde el retorno a la “democracia”. Aquí en Pichilemu, en cambio, mantiene su votación histórica y en consecuencia mantiene el 50% del Concejo Municipal (3 de 6). Esto, con el reelecto concejal Hugo Toro, quien pasa a ser el segundo concejal más votado con 754 votos, perdiendo en cuatro años 258 votos, ya que en 2016 fue el concejal más votado con 1.012 sufragios. Completan la bancada de concejales de derecha el independiente por la UDI, Tobías Acuña (quien, siguiendo la lógica de la nominación a candidato a alcalde de Pablo Martínez, tiene todos los atributos para ser el próximo candidato de la derecha a alcalde) y la mencionada única mujer del Concejo, Sofía Yávar, quien del partido RN realiza un enroque generacional con el ex concejal de su mismo partido, Aldo Polanco.

Por el lado de la centro-izquierda, el gran ganador es Danilo Robles, quien como independiente por la lista de la ex Concertación se transforma en el concejal con la primera mayoría de la comuna con 884 votos (9,34%). Con un trabajo probado en el mundo rural, con el turismo y con los emprendedores de la comuna, también es una carta a cuatro años más para asumir el desafío de ser candidato a alcalde. Completan este lado de la vereda Mario Morales, independiente por la lista del PC, quien es reelecto subiendo su votación del 2006 en 288 sufragios (407 votos en el año 2016 y 695 en estas elecciones), quedándose con el tercer lugar de los concejales. Finalmente, José Luis Cabrera, independiente por la otra lista de la ex Concertación, baja su votación de 2006 en 305 sufragios (808 votos en el año 2016 y 503 en estas elecciones), lo que le alcanza para ubicarse en el sexto lugar de los concejales.

Como podemos apreciar, en Pichilemu “el conservadurismo” sigue siendo quien manda en nuestros representantes electos por votación popular. Pensaba que después de las marchas por ocasión del 18 de octubre, las más masivas desde el conflicto por el emisario de Essbio, hace ya varios años, y luego que en los comienzos de la pandemia fueran los vecinos auto gestionados los que se tomaran el control de los accesos a la comuna por varios días, en estas elecciones se reflejara con mayor fuerza el voto de los jóvenes, independientes y en general del progresismo, pero no, tendrá que pasar más agua debajo del puente para que un cambio generacional refleje cambios de fondo, que repercutan en quienes sean nuestras autoridades electas.

Finalmente, cuando vemos que las encuestas y los analistas políticos erraron abismalmente en los pronósticos de los resultados de las elecciones de constituyentes, ya que todas minimizaban a los independientes y le daban a la derecha los 52 escaños que le permitían el derecho a veto, en mi humilde artículo de opinión del mes de marzo, referente a las elecciones de alcalde, acerté a la mayoría de mis pronósticos, lo que se aprecia en el siguiente cuadro comparativo de pronósticos versus resultados oficiales:

Artículo de opinión 9 marzo 2021 Resultados Servel Elecciones 15/16 mayo
LA FINAL, DOS EN LA PELEA: La alcaldía la van a disputar Urzúa con Pozo…”.

 

Pozo ganó a Urzúa “por solo” 249 votos.

 

Sobre Pozo y su candidatura dije: “en opinión de algunos propios cordovistas, no prendía mucho…” De los 4.435 votos que obtuvo Córdova en 2016, Pozo solo obtuvo 2.717 votos, es decir, solo un 61,3% del cordovismo confió en el sucesor de don Roberto.
Sobre Ibarra, don Hipólito y Cofré, dije que éstos iban a sacar un mínimo de votos Obtuvieron en ese mismo orden:

371, 265 y 243 votos, es decir, “un mínimo de votos”.

Sobre Cofré dije: “El PC debió nominar a un dirigente de base si quería competir en estas elecciones…” Mientras que a nivel nacional el PC celebra importantes alcaldías, aquí obtuvo “el último lugar” con 243 votos, es decir, no fue competitivo.
Sobre Cabrera dije: “va a lograr algún porcentaje del voto populista de derecha…” Aquí me equivoqué, porque logró una gran votación, a solo 397 de ganar con un gran apoyo del mundo rural. Sí acerté en que, aunque sin partido, fue el candidato de los votos de la derecha.
Sobre Pablo Martínez dije: “fue lanzado a los leones por los partidos oficialistas…” “me la juego porque va a salir tercero o cuarto, ya que va a sufrir la fuga de votos desde el flanco derecho por Cabrera e Ibarra.  ..” Tal cual, resultó cuarto y sufrió la fuga masiva de votos hacia Cabrera, y en algún porcentaje hacia Ibarra, es decir, el bloque derechista de Cabrera, Martínez e Ibarra, ganaba mirando para atrás.

PABLO CANALES SARAVIA.