Las obras de construcción del nuevo Hospital de Pichilemu, uno de los proyectos de infraestructura sanitaria más esperados por la comunidad local, han superado oficialmente el 30% de avance físico. Este hito fue constatado durante una visita inspectiva al terreno este jueves, la cual estuvo encabezada por el biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, en compañía de autoridades locales, dirigentes vecinales y medios de comunicación. Durante el recorrido, las autoridades pudieron observar el despliegue de las faenas, revisar los planos de construcción y evaluar el cumplimiento de los plazos establecidos para esta etapa inicial.
La actividad contó con la asistencia de la Delegada Presidencial Regional, Susana Pinto; el Delegado Presidencial Provincial de Cardenal Caro, Patricio Arenas; el senador Javier Macaya; y el diputado Sebastián Cristoffanini. Asimismo, los consejeros regionales Sebastián Rocha y Jorge Vargas, junto a un grupo de concejales de la comuna de Pichilemu y otros representantes institucionales de la región.
El futuro recinto hospitalario se emplaza en una superficie edificada que abarcará aproximadamente 12.300 metros cuadrados, dimensiones que permitirán albergar instalaciones modernas y acordes a los nuevos estándares de la salud pública. En cuanto a su capacidad resolutiva, el diseño incluye la habilitación de 27 camas de hospitalización y 33 boxes de atención clínica, espacios orientados a agilizar las consultas médicas diarias. A esto se suma la implementación de una renovada unidad de servicios de urgencia, junto con áreas específicas destinadas a brindar apoyo diagnóstico y terapéutico, las cuales resultan fundamentales para la realización de exámenes y tratamientos de mayor complejidad.
Las estimaciones indican que la entrada en funcionamiento de este nuevo centro asistencial representará un beneficio directo para más de 70 mil habitantes. No obstante, aunque un cambio no es prerrogativa del Ministerio de Obras Públicas, el recinto se mantiene en el nivel de menor complejidad del sistema hospitalario, el nuevo «primer nivel» o antigua «baja complejidad».
Seremi de Obras Públicas destaca traslado a zona segura y anuncia avances en la «Mesa de la Sal»
El Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Obras Públicas, Carlos Astudillo, profundizó en las implicancias técnicas y de seguridad del nuevo Hospital de Pichilemu, destacando que los trabajos iniciados en marzo ya alcanzan un 30% de progreso. La autoridad subrayó que uno de los mayores hitos de este proyecto es la reubicación del recinto asistencial, el cual sale definitivamente de la zona de riesgo de inundación por tsunami. Esta medida estratégica evitará las complejas evacuaciones de pacientes hacia otros centros médicos que históricamente se debían realizar ante alertas de maremoto en la costa, garantizando estándares de calidad y seguridad ininterrumpida para toda la microárea una vez que las obras concluyan el próximo año.
Para asegurar el éxito operativo del hospital, Astudillo confirmó que existe un mandato directo del biministro Louis de Grange para resolver los desafíos de conectividad del nuevo emplazamiento. Recogiendo las palabras del secretario de Estado sobre la necesidad de «construir puentes entre los ministerios», el Seremi de Obras Públicas adelantó que ya se están coordinando reuniones con otras carteras para diseñar y ejecutar obras que mejoren significativamente el estándar de accesibilidad vial hacia el futuro centro de salud.
Consultado por nuestro medio, la autoridad regional también abordó la histórica problemática que afecta a los salineros de Cáhuil y Lo Valdivia debido a las descargas del embalse Convento Viejo, una situación que amenaza la continuidad de este oficio patrimonial. Astudillo aclaró que el gobierno está abordando esta crisis a través de la «Mesa de la Sal», una instancia de trabajo multisectorial liderada por el Delegado Presidencial Provincial de Cardenal Caro, que busca soluciones integrales a un conflicto que involucra factores medioambientales, hídricos, portuarios y comerciales.
En este espacio interministerial, detalló el Seremi, ya se están ejecutando acciones concretas desde distintas veredas estatales. Mientras el Ministerio de Minería gestiona fondos para el levantamiento de barras y el fomento de la producción, y la Seremi de Bienes Nacionales avanza en la regularización de títulos de dominio, la cartera de Obras Públicas se encuentra enfocada en mejorar la accesibilidad física hacia las salineras, con especial énfasis en el sector de Lo Valdivia y sus conexiones hacia el mar.









