A través de recursos del fondo del 8%, la Corporación Cultural, Social y Deportiva de Navidad publicará un libro que documentará el pasado campesino de la comuna, desde los estragos del terremoto de 1906 hasta los actuales desafíos frente al cambio climático y la tenencia responsable de animales.
NAVIDAD.- Durante décadas, la comuna de Navidad forjó su subsistencia a punta de esfuerzo en los lomajes y quebradas del secano costero. Hoy, en medio del auge del turismo y los deportes náuticos, la Corporación Cultural, Social y Deportiva de Navidad busca que ese pasado no quede en el olvido. Gracias a la adjudicación de un proyecto del 8% de financiamiento regional, la entidad se encuentra preparando un libro dedicado a la historia de la agricultura local durante el siglo XX.
Marco Antonio Rojas Rubio, presidente de la Corporación, explica que el relato histórico del proyecto toma como punto de partida el devastador terremoto de 1906. Este hito no solo dejó víctimas fatales en la zona —entre ellas, familiares del propio dirigente— sino que desnudó la extrema precariedad de las viviendas de barro y las duras condiciones de vida de la época.
De la pobreza extrema a la sequía del 20
La agricultura de Navidad a principios de siglo estuvo marcada por el aislamiento y la pobreza. Sin grandes latifundios, el trabajo se concentraba en pequeñas planicies cerca del río Rapel, Licancheu y Pupuya, operando mayoritariamente bajo el sistema de «mediería». Los campesinos labraban la tierra descalzos o con ojotas, enfrentando además una escasa educación formal que recién comenzaría a regularizarse hacia la década de 1940.
El clima fue otro adversario implacable. Rojas recuerda que en la década de 1920, la provincia enfrentó una sequía tan extrema que forzó una masiva emigración de familias de Pupuya, Licancheu y la zona centro de Navidad hacia el norte del país, quienes debieron esperar casi un lustro para poder retornar a sus tierras.
Pese a las dificultades, la tierra entregó frutos que marcaron la identidad comunal: el famoso poroto de Licancheu y la lenteja de alta calidad cultivada en Pupuya y El Maitén.
El declive y el impacto de la modernidad
El apogeo de estas siembras comenzó a decaer entre los años 60 y 70. La llegada de pestes como la «roya» que afectó a la lenteja, sumada a sequías prolongadas y el alza en los costos de los insumos agrícolas, golpearon duramente a la zona.
Además, la mecanización nunca logró consolidarse. «No ingresó la tecnología en Navidad. Siempre lo que se usó fue bueyes en los cerros; nunca se pudieron usar tractores», detalla Rojas, indicando que los esfuerzos de programas estatales tuvieron un éxito limitado en el territorio. Ante este panorama, las nuevas generaciones comenzaron a migrar hacia la ciudad o al puerto de San Antonio, dejando el trabajo agrícola en manos de los más antiguos.

Los desafíos del presente: Invernaderos y tenencia responsable
Hoy, la ganadería de cerdos ha desaparecido casi por completo de la comuna y la crianza de ovinos enfrenta una amenaza constante: los ataques de perros sueltos. Rojas es enfático en aclarar que esta problemática de Lituache y Navidad no es exclusiva de los nuevos habitantes, sino que responde a una falta generalizada de tenencia responsable por parte de la comunidad. «Es una campaña que hay que hacer de forma permanente: los perros en tu casa, no en los campos destruyendo ovejas», recalca.
A pesar de este escenario, la esperanza se mantiene viva en los cerca de 240 agricultores —muchas de ellas mujeres— que hoy participan en programas como Prodesal. La apuesta actual se centra en invernaderos, huertos limpios y libres de químicos, produciendo lechugas y tomates en sectores como Rapel, Pucalán y Pupuya Sur.
«La idea de este libro es justamente rescatar historias, tradiciones y a nuestros agricultores, para que no se vayan y nadie los olvide. Queremos que nuestros nietos e hijos conozcan que esta comuna, aunque aislada y postergada, vivió de esto durante todo el siglo XX», concluye Rojas, reafirmando el valor de la memoria campesina como pilar fundamental de la identidad navidadina.








