La fuerte alza en el precio de los combustibles ya comienza a impactar directamente la conectividad en la Región de O’Higgins. La empresa de transporte rural Buses Sextur anunció la suspensión temporal de sus servicios hacia Pichilemu, Navidad, Cartagena y Cocalán, en medio del complejo escenario generado tras la intervención del Mepco por parte del gobierno de José Antonio Kast.
La medida se da en un contexto de alzas históricas en los combustibles, que han tensionado los costos operacionales del transporte público rural, especialmente en zonas donde este servicio es esencial para la movilidad diaria de miles de personas.
Junto con la suspensión de recorridos, la empresa informó un reajuste del 30% en las tarifas del resto de sus servicios. Entre los nuevos valores, el tramo Rancagua–Coltauco quedó fijado en $2.600 para adultos, mientras que el recorrido Rancagua–Doñihue alcanzará los $2.350 y Rancagua–Lo Miranda llegará a $2.100. En tanto, la tarifa mínima subió a $1.300.
Desde la compañía señalaron que estas decisiones responden a factores externos que hacen inviable mantener las condiciones anteriores. “Agradecemos su comprensión ante esta situación, la cual escapa de nuestro control y es necesaria para mantener la continuidad del servicio”, indicaron a través de redes sociales.
El impacto de estas medidas genera preocupación en comunidades rurales que dependen del transporte público para acceder a servicios básicos como salud, educación y trabajo. La suspensión de recorridos hacia zonas como Pichilemu y Navidad, además, golpea la conectividad de territorios costeros que históricamente han enfrentado dificultades en materia de transporte.
Este escenario abre un nuevo foco de tensión en regiones, donde el alza de los combustibles no solo encarece la vida cotidiana, sino que comienza a aislar a comunidades completas, profundizando las brechas territoriales.








