La Secretaría de Comunicaciones (Secom) debió eliminar de urgencia una serie de mensajes en redes sociales que justificaban el alza de las bencinas alegando la bancarrota del país. La bajada de las piezas gráficas se produjo luego de que los titulares de Hacienda e Interior corrigieran el concepto y aseguraran que «jamás» utilizarían esa expresión.
Lo que pretendía ser una agresiva estrategia comunicacional para contener el descontento ciudadano terminó en un duro tropiezo para la administración del Presidente José Antonio Kast. Durante la mañana de este miércoles, el Gobierno se vio forzado a eliminar de todas sus plataformas oficiales una campaña que afirmaba tajantemente que Chile es un «Estado en la quiebra».
La polémica se originó a raíz del histórico incremento en el valor de los combustibles —atribuido a la guerra en Irán— y la imposibilidad de contener la subida mediante el Mepco. Para justificar la inacción frente a los precios, las cuentas oficiales de X e Instagram del Gobierno de Chile, los ministerios de Transportes y Energía, y la Segegob, difundieron gráficas y videos elaborados por la Secom que sentenciaban: «Porque nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra».
El desmentido del gabinete
El uso de este concepto, que en términos reales implica que un país carece de solvencia e historial crediticio para hacer frente a sus compromisos, encendió las alarmas. La narrativa impuesta por el equipo liderado por Felipe Costabal (Secom) chocó de frente con la cautela del comité político y económico del propio Gobierno.
El primero en desarmar el relato fue el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Desde el Congreso, el jefe de la billetera fiscal fue categórico al desmentir la vocería digital de La Moneda:
«Jamás ocuparía una palabra como esa, jamás ocuparía la palabra que el Estado está quebrado. Lo que ocurre es que el Estado está en una situación fiscal deteriorada».
El control de daños continuó esta mañana. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, respaldó a Quiroz en una entrevista radial. Aunque intentó matizar el impasse calificando la publicación como un término «más coloquial», confirmó que la postura oficial se limita a reconocer una «situación fiscal severa» y una caja heredada en condiciones críticas, descartando de plano la figura de la quiebra.
Operación borrado y fuego amigo
Ante la evidente desconexión entre los ministros y la Secom, el Ejecutivo instruyó una rápida limpieza digital. A primera hora de hoy, las publicaciones ya no estaban disponibles. Los enlaces en X aparecían caídos —incluso para quienes, como el exministro Giorgio Jackson, habían citado el posteo original para criticarlo— y las historias de Instagram arrojaban error.
El paso en falso comunicacional generó molestia incluso en las filas del oficialismo. Rodrigo Álvarez, exministro y excolaborador en la campaña presidencial de Kast, fue lapidario con la estrategia fallida, calificándola como «una minuta desafortunada» y un acto «absurdo».
Fuentes internas del Ejecutivo justificaron la drástica eliminación de la campaña argumentando una decisión de última hora: de ahora en adelante, todas las reparticiones deberán cuadrarse estrictamente con la prudencia del ministro Quiroz, archivando así la fake news de la bancarrota estatal que duró menos de 24 horas en la red.








