El Gobierno informó este lunes un incremento histórico en los precios de los combustibles en Chile, en medio del impacto generado por la escalada del conflicto en Irán y su efecto en los mercados internacionales del petróleo. La medida, anunciada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, comenzará a regir a partir del jueves 26 de marzo.
Según detalló la autoridad, el precio de la gasolina de 93 octanos aumentará en $370 por litro, equivalente a un 32%, mientras que el diésel registrará un alza de $580 por litro, es decir, un 62%. Con ello, ambos combustibles superarían los $1.500 por litro, alcanzando niveles similares entre sí.
El Ejecutivo justificó la decisión señalando la necesidad de alinear los precios internos con los valores internacionales, en un contexto de estrechez fiscal y alto costo de los mecanismos de estabilización. En esa línea, el ministro indicó que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) representa un gasto cercano a US$140 millones semanales para el Estado.
Pese al incremento, el Gobierno aseguró que el Mepco continuará operando, permitiendo eventuales rebajas en caso de una caída en los precios internacionales del crudo.
Junto con el anuncio del alza, el Ejecutivo dio a conocer un paquete de medidas destinadas a «amortiguar» su impacto en la población. Entre ellas, se contempla la congelación de las tarifas del transporte público en el sistema Red hasta diciembre de 2026, así como mecanismos para que las regiones puedan contener eventuales alzas en la locomoción colectiva.
Asimismo, se anunció una rebaja en el precio de la parafina, que volvería a niveles de febrero y se mantendría así hasta fines de septiembre, además de un subsidio mensual de $100 mil para taxis y colectivos por un período acotado.
El plan también incluye líneas de financiamiento preferencial a través de BancoEstado para la renovación de vehículos hacia tecnologías eléctricas, medidas de seguridad para el transporte de carga y ajustes transitorios en el régimen del impuesto específico a los combustibles para ciertos sectores productivos.
Si bien estas iniciativas fueron presentadas como medidas de alivio frente al impacto del alza, distintos análisis han señalado que su alcance sería limitado en relación con la magnitud del incremento, calificándolas como una “pantomima” frente al efecto real que tendrán los nuevos precios en el costo de la vida.
El ministro de Hacienda reconoció que parte del aumento será traspasado a precios finales, especialmente en el transporte de carga, y sostuvo que el escenario actual obliga a tomar decisiones complejas en un contexto internacional «incierto».








