La llegada de Patricio Arenas Román a la Delegación Presidencial Provincial de Cardenal Caro ha despertado una ola de críticas que van mucho más allá de su evidente falta de arraigo territorial al ser oriundo de Rengo. Al escepticismo natural de las comunidades costeras y rurales por ser liderados por un «afuerino», se suma hoy un severo cuestionamiento a su rigor técnico y ético. Las alarmas se han encendido tras el análisis de los paupérrimos detalles de su reciente y fallida campaña a Gobernador de la Región de O’Higgins en 2024, sumado a controvertidos manejos financieros en su reciente pasado político.
Un programa de gobierno «de bolsillo», sin aterrizaje local y copiado de otros candidatos
El principal y más preocupante flanco de crítica contra el actual delegado es el documento base que presentó para sustentar su aspiración al máximo cargo de la región para el periodo 2025-2029. Se trata de un programa de apenas cuatro páginas —incluyendo la portada—, una extensión que analistas locales y dirigentes han calificado de «insólita» y «poco seria» frente a la enorme complejidad territorial, productiva y social de O’Higgins.
En el escueto texto, titulado rimbombantemente «POR AMOR A CHILE», «POR AMOR A O’HIGGINS», Arenas Román se escuda en su cargo de Presidente Regional del Partido Social Cristiano (PSC) para promover una agenda que promete una lucha total contra la delincuencia y «mano dura, pero justa» para enfrentar la inmigración ilegal. Sin embargo, el contenido programático real brilla por su ausencia:
Gran parte del documento se limita a describir de manera teórica crisis nacionales, hablando de una convergencia entre crisis económica, de seguridad y la «desarticulación parcial del modelo político tradicional». No hay un solo dato duro ni mención a la realidad específica de las comunas de O’Higgins.
Para combatir el crimen organizado, su visión se centra casi exclusivamente en erradicar el comercio ilegal o ambulante, al cual culpa de atraer problemas como «venta de drogas, robos, ruidos molestos y violencia callejera». El documento admite de forma preocupante que, en aquellas áreas donde el Gobierno Regional carezca de recursos, la solución será simplemente buscar «socios estratégicos».
El cierre de este breve manifiesto dedica un valioso espacio a citar la letra «E» de la declaración de principios de su partido, enfocándose en el valor de las «diferencias naturales inherentes» entre hombres y mujeres desde la concepción hasta el fin de la vida. Todo esto, dejando en el olvido propuestas sobre infraestructura, sequía, o desarrollo productivo regional.
Sin duda, el aspecto más crítico de su propuesta es que el programa de gobierno del entonces candidato Arenas no es más que un «enlatado» ideológico, siendo idéntico al que presentaron otros candidatos del Partido Social Cristiano a lo largo del país. El documento consiste exactamente en el mismo texto utilizado por diversas candidaturas de su colectividad, donde solo se alteró la presentación para ajustarse al nombre del postulante y la región en disputa. Esta práctica de «copy-paste» programático queda en evidencia al observar que el contenido se limita a repetir la declaración de principios de su partido, omitiendo cualquier diagnóstico original, estudio de campo o propuesta específica diseñada para abordar las problemáticas reales de los habitantes de la Región de O’Higgins.
GORE06PATRICIO-ARENAS-ROMANMillonario pago a familiar en campaña
A la preocupante liviandad técnica de sus propuestas se le suma un flanco ético revelado recientemente por los registros del Servicio Electoral (Servel). Según un informe publicado por el medio El Dínamo a principios de este año, Patricio Arenas Román figura en la lista de candidatos que realizaron millonarios pagos a parientes directos con cargo a las asignaciones de campaña.
En concreto, el actual Delegado le pagó $5.000.000 a su hermana, Macarena Arenas Román, justificando el desembolso bajo el cargo de «coordinadora de campaña» durante su postulación a diputado por el distrito 15 (que abarca la provincia de Cachapoal, con excepción de cuatro comunas). Este pago, que eventualmente es reembolsado con fondos públicos a través del sistema electoral, ha generado profunda indignación entre los dirigentes locales. Para muchos, su actual designación en Cardenal Caro parece más un premio de consuelo para un político de cuestionables prácticas que una decisión basada en el mérito.
Incertidumbre en la provincia costera
Para los habitantes de Cardenal Caro, el panorama es desolador y la pregunta que surge es evidente: si para intentar gobernar una región completa de más de un millón de habitantes el señor Arenas solo tuvo la capacidad de elaborar un folleto de cuatro páginas lleno de generalidades, ¿qué nivel de profundidad, gestión y transparencia se puede esperar para una provincia que exige soluciones urgentes?
Cardenal Caro hoy enfrenta desafíos críticos en conectividad vial, una sequía prolongada que asfixia a los pequeños agricultores y una creciente sensación de inseguridad rural. Desafíos reales que, a juzgar por sus antecedentes, difícilmente podrán ser resueltos con eslóganes, la contratación de familiares o la simple búsqueda de «socios estratégicos». Por ahora, el nuevo Delegado aterriza en Pichilemu con un currículum breve en ideas, pero extenso en controversias.






