Cinco días se cumplen este martes desde la desaparición de Stephania de los Ángeles González Sánchez, mujer de 34 años, madre de tres hijas, cuyo paradero se desconoce desde la tarde del jueves 29 de enero, tras salir de su lugar de trabajo en pleno centro de Pichilemu.
Stephania fue vista por última vez alrededor de las 17:45 horas al salir de una granja ubicada en Camilo Henríquez 140, donde se desempeñaba como camarera. Ese día, como era habitual, había llegado al trabajo junto a su primo, su pareja y otros cercanos en una camioneta desde Marchigüe, comuna donde vive junto a sus abuelos. Sin embargo, a la vuelta, y de manera inesperada, avisó a su primo —cinco minutos antes del horario en que solían reunirse— que regresaría a su hogar en bus. Desde ese momento, se perdió todo contacto directo con ella.
Horas más tarde, cerca de las 21:00 horas, Stephania se comunicó vía WhatsApp con su prima y amiga Romina Figueroa, señalándole que se encontraba con su pololo, José. Ante las dudas, Romina decidió contactar directamente al aludido, quien negó haber estado con ella ese día.
Posteriormente, Stephania envió a José un mensaje de despedida, indicando que estaba “cansada de la vida”, lo que encendió las alarmas en su entorno familiar. Sus cercanos señalan que enfrentaba una situación personal compleja: años atrás se había separado del padre de sus hijas —una niña de 6 años con diagnóstico TEA, otra de 7 años con asma y una joven de 18— y desde entonces debía hacerse cargo sola del hogar, sin apoyo económico ni emocional de él.
Si bien describen a Stephania como una mujer de carácter fuerte, reconocen que en el último tiempo se encontraba decaída, triste y lloraba con frecuencia, sin haber explicitado las razones de su estado anímico.
Respecto de sus redes sociales, la familia indicó que fueron eliminadas tras su desaparición, sin que hasta ahora exista claridad sobre si fue ella misma u otra persona quien realizó dicha acción.
La familia también ha manifestado sospechas respecto de una amiga de Stephania, Elizabeth, residente en Mulchén, quien habría llamado a José la madrugada del domingo 1 de febrero, cerca de la medianoche, sin obtener respuesta. Según relatan, en conversaciones posteriores con los familiares, sus versiones han sido contradictorias, variando respecto a si habló o no con Stephania y sobre otros detalles relevantes.
Tras interponer una constancia por presunta desgracia, Carabineros y la PDI iniciaron diligencias investigativas. Durante esta jornada, personal policial se contactó nuevamente con la familia para verificar antecedentes y datos personales de Stephania, en el marco de la investigación en curso.
Tensión durante reporte en lugar de trabajo
En el marco del trabajo periodístico realizado por Diario El Marino, este medio concurrió al lugar donde Stephania trabajaba para recabar antecedentes. En dicha instancia, el propietario de la granja, el exsubprefecto de la PDI Randolph Verdugo, reaccionó de manera hostil ante la toma de fotografías e imágenes desde la vía pública, increpando al equipo y señalando en tono amenazante que “no se metieran con él”.
Cabe señalar que Randolph Verdugo es una figura conocida a nivel local, quien durante todo el año 2025 participó activamente en diversos programas radiales, abordando materias relacionadas con seguridad pública.
Mientras la investigación continúa, la familia de Stephania González hace un llamado urgente a la comunidad a entregar cualquier información que pueda ayudar a dar con su paradero, insistiendo en que lo principal es encontrarla con vida.






