Un inusual fenómeno natural está provocando una grave afectación a la pesca artesanal en el borde costero. La formación de extensos bancos de arena en las playas, situación que no se registraba desde hace más de 50 años, ha generado una drástica disminución en la extracción de algas y recursos marinos, con pérdidas que alcanzarían hasta un 80% de la producción habitual.
El desplazamiento masivo de arena ha cubierto gran parte del roquerío costero, impidiendo el acceso a zonas tradicionales de trabajo para pescadores artesanales, buzos, recolectores de orilla y algueros. Este fenómeno afecta directamente a especies como el cochayuyo, el luche, además de recursos marinos como piures, lapas, jaibas y locos.
Cecilia Vargas Sánchez, integrante de la cooperativa Los Piures, señaló que la situación es crítica, especialmente en plena temporada estival, período clave para la recolección de algas. “Las algas quedaron cubiertas por arena y se cocieron con el calor. Hoy no hay nada que cortar”, indicó, agregando que en sectores donde antes existía abundante producción, hoy solo se observan extensos arenales.
El problema no se limita a Pichilemu, sino que se extiende a otras localidades del litoral como Bucalemu, Navidad, Alto Colorado, Chorrillos, según reportes de redes de pescadores y recolectoras del mar. Las organizaciones advierten que el impacto no solo es ambiental, sino también económico y social, ya que numerosas familias dependen directamente de esta actividad.






