Piden al municipio de Pichilemu terminar con las «cabritas»

En enero de 2015 publicamos una nota en que un caballo malherido y a altas horas de la noche aún se encontraba «en servicio» de transporte público en la ciudad de Pichilemu. En la fotografía, el coche en cuestión.

Más de 2.700 firmas ha reunido una petición al municipio de Pichilemu, formulada a través de una plataforma virtual, para terminar con la tracción animal como medio de transporte público en la comuna, materializado en las denominadas «cabritas» que comúnmente se encuentran aparcadas en la avenida Costanera.

La solicitud surgió tras la publicación a comienzos del mes pasado de la nueva ordenanza que regula el transporte público a tracción animal. Sin embargo, a juicio de Bárbara Arias, quien la formuló, esta ordenanza «solo menciona numerosas reglas para su funcionamiento y nada respecto al bienestar de los caballos».

Arias indicó que el miércoles tuvo oportunidad de hablar brevemente con el alcalde Cristian Pozo, para plantearle esta inquietud. «Lo que se busca es terminar con estas tradiciones, maltratadoras», señaló a nuestro medio la vecina, quien hizo un enfático llamado a firmar la petición «para que las autoridades nos escuchen».

En el portal Change señala que «los caballos están en pésimas condiciones, no disponen de agua ni sombra para cubrirse del sol. Necesitamos urgente [sic] que la Municipalidad en conjunto con la Dirección de Tránsito y Transporte Público elimine el sistema de tracción animal como medio de transporte».

Por años, grupos de personas y agrupaciones animalistas han requerido al municipio terminar con las «cabritas», tal como ha ocurrido en la ciudad de Viña del Mar, donde la administración de la exalcaldesa Virginia Reginato, tras someter el tema a consulta pública y a pesar de su reticencia personal, resolvió que las «victorias» no podían seguir circulando por las calles de esa comuna de la región de Valparaíso.