Convencional Nicolás Núñez (FRVS): «Tenemos que poner el criterio de realidad» en la Constitución

Nicolás Núñez

Bueno, primero que todo agradecer la presencia de todos los que están aquí en esta instancia, a la organización, y la posibilidad de tener la última semana territorial del año, ¿habían cachado eso o no? La última semana territorial del año, y la verdad es que hemos realizado mucho trabajo. Quiero agradecer la presencia también de mi amigo Gabriel Palma Donoso, que está allá, que nos visita de Litueche. ¿Por qué lo menciono? Porque antes de estar acá los pescadores, dirigentes de Topocalma, y yo sé que libraste una linda batalla allá así que gracias por eso.

Nos vamos con el aprendizaje de haber recorrido en las semanas territoriales y también en las dos semanas que hemos tenido de descentralización, múltiples escenas que se viven en Chile. Hoy día en la mañana yo decía que como Comisión de Medio Ambiente tuvimos la posibilidad con la señora Gloria [Alvarado] de ir al futuro. Y todos nos quedaron mirando así como «¿cómo viajaron al futuro?» Viajamos al futuro po, ¿por qué? Porque viajamos a Petorca, y Petorca les tengo que decir que el futuro que nos muestra Petorca es devastador, es devastador, y a mí me da miedo porque después venimos nosotros, después viene la Sexta Región, y Petorca era un lugar que tenía una actividad agrícola muy importante y ganadera, que ahora no hay agua y sin embargo, veís una cuestión que parece casi de realismo mágico, pero dantesco al mismo tiempo, estos cerros pegados secos, pero con paltos y con gente que tiene agua por encima de las otras personas que no tienen derechos de agua. Agua que no solamente se ocupa para la actividad agrícola sino que también para la actividad minera.

Y también tuvimos la posibilidad de… y aparte, mira, cuando uno recorre esos lugares, muchos dicen, «ah, ustedes van como a viajar, andan viajando, por aquí y por allá». Es el tour del sufrimiento y la devastación. El que te agarren así de la cabeza y te muestren cómo Chile se ha ido deteriorando a través del tiempo y eso ha influido en la calidad de vida de las personas, al punto que hay gente que defeca en bolsas porque no hay agua para el baño. De eso estamos hablando. Es el tour de la tristeza, el tour de que te hacen mierda por dentro, entonces no es que nosotros viajando, nosotros andamos empapándonos de la realidad para poder hacer una nueva Constitución.

Y tuvimos también la oportunidad de estar en Lota, en Coronel, donde viajamos al pasado, al pasado, viajamos a las termoeléctricas. Un colegio rural, de básica, donde a menos de cien metros tiene una termoeléctrica tirando humo. Donde al frente hay una empresa pesquera, de los jureles San Jorge, ay, lo dije, ¿no lo podía decir? De los jureles San Jorge, con un olor nauseabundo, donde tenemos niños menores de 14 años que tienen que estudiar y que tienen que aprender en ese contexto, en esa situación, en territorios de sacrificio. Esas son las realidades que nosotros no podemos dejar pasar en el nuevo texto Constitucional: la nueva Constitución va a ser verde, va a ser ecológica, va a hacerse cargo de todo eso, pero lo más importante que nos estamos jugando aquí es la sobrevivencia humana, no es algo menor.

Cuando nos ponemos a debatir con respecto al resto de los derechos humanos, que son importantísimos, yo digo: ¿de qué nos va a servir proteger por ejemplo esos derechos humanos si no tenemos un contexto propicio para que se desarrolle la vida humana como tal? Estamos pensando cómo en cómo vamos a regular el agua, ¿cuál agua? Primero preguntémonos eso también. Entonces, hemos hecho ese ejercicio, y al mismo tiempo, cuando uno empieza en esto, y viene del estallido social, digamos las cosas como son, llegai a la Convención y llegai como con la cabeza caliente, cabeza de pistola, ¿qué hacemos, qué hacemos, qué hacemos? Tenemos una barrera, venís de ese lado, venís de ahí, porque tenís un montón de padecimiento y dolor acumulado en un sistema injusto que hace que las personas que viven en Santiago, por ejemplo en barrios periféricos, padezcan el flagelo del narcotráfico, ¿y cómo le exiges a ese niño que después no quiera armar una barricada o quemar un neumático? Entonces, son cosas que tenemos que darnos cuenta.

Entonces, cuando vienes de ahí, vienes de esa onda, lo que pasa después, y lo voy a decir así, empezai a amarillar, empezai a amarillar de a poco, y no te dai ni cuenta y estai amarillando, no amarillando en mala, sino que amarillando en el sentido de lo que la gente «¡ah! Está amarillando». Cuando uno se sienta a dialogar con el que piensa distinto, de la vereda de enfrente, no está amarillando, está haciendo un ejercicio democrático, estamos incluso haciendo un ejercicio inclusivo del que piensa distinto.

Si nosotros hacemos lo que hizo Pinochet en el artículo 8 de la Constitución que hizo, que es borrar en el papel a un partido político como lo hizo con el Partido Socialista y con el Partido Comunista aludiendo a que propugnaban la lucha de clase, vamos a estar excluyendo a un sector de la sociedad que en verdad existe, y no vamos a tener un sistema constitucional que pueda modificarlo todo a lo mejor ahora, puede que incluso esto sea un ensayo constitucional. Miren lo que le estoy diciendo. Puede ser que nuestro piso mínimo sea modificar el capítulo de reformas de la Constitución, para que los que vienen después en 10 años, en 15 años después, puedan modificarlo todo.

A lo mejor estamos haciendo una Constitución para un país que soñamos, pero que aún a lo mejor no existe, y tenemos que poner el criterio de realidad a esta cuestión, porque si no le ponemos el criterio de realidad, y tratamos de correr el margen a un país que aún no existe, pero que lo queremos mucho y de mucho corazón, nos podemos pitear el proceso en el plebiscito de salida, y eso no puede ocurrir. Muchas gracias.