En su primera jornada al mando del país, el Presidente de la República, José Antonio Kast, se dirigió a la nación desde los históricos balcones del Palacio de La Moneda. Ante la concurrencia reunida en la Plaza de la Constitución, el nuevo mandatario delineó los ejes centrales de lo que será su administración, marcando un tono firme frente a la delincuencia, anunciando auditorías profundas al Estado y declarando la instalación de un «gobierno de emergencia».
El discurso comenzó con palabras de gratitud hacia los votantes de todo el territorio nacional, «desde el extremo norte en Visviri hasta el extremo sur en Puerto Williams», asegurando que llega a La Moneda «no para vivir en un palacio ni para ocupar un cargo», sino para «trabajar por los chilenos». Junto a la Primera Dama, Pía Adriasola, Kast subrayó la enorme responsabilidad encomendada por la ciudadanía.
Uno de los momentos más categóricos de su intervención fue el diagnóstico sobre el estado en el que recibe la nación. Kast aseguró que el país se encuentra «en peores condiciones de las que podíamos imaginar», apuntando a finanzas públicas debilitadas, el avance del crimen organizado, el narcotráfico y el abandono de las familias por parte del Estado.
«Para enfrentar esas emergencias en seguridad, en salud, en educación, en empleo y tantas otras, Chile necesita un gobierno de emergencia», sentenció el Presidente. Explicó que este concepto no es un eslogan, sino una realidad que se traducirá en «orden donde hay caos, alivio donde hay dolor y mano firme donde hay impunidad».
La seguridad ocupó un lugar primordial en su alocución. El mandatario identificó a los «adversarios reales» de Chile no como los opositores políticos, sino como aquellos que «se han tomado nuestros barrios, han corrompido a nuestros jóvenes y han sembrado el terror». Asimismo, apuntó a quienes han ingresado irregularmente al país para delinquir.
Con un mensaje directo a las bandas criminales, Kast advirtió: «No vamos a negociar. Los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar y los vamos a condenar». Acto seguido, entregó un fuerte respaldo a Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI), Gendarmería y las Fuerzas Armadas, asegurando que contarán con todo el respaldo de la ley y la voluntad política que, a su juicio, les faltó durante mucho tiempo. «Nunca más un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia», afirmó.
Abordando lo que calificó como «otra herida abierta», Kast se refirió a la corrupción institucional. Para combatir el deterioro de las confianzas, anunció que ha solicitado a todos sus ministros la realización de «auditorías completas» para conocer el estado real de la nación.
«Seremos implacables con quienes se roben el dinero de los chilenos, con quienes abusen del poder, con quienes usen el Estado para enriquecerse. Sin importar el apellido, el partido o el sector político», aseveró ante los aplausos de los asistentes, advirtiendo a los funcionarios públicos que «el que no cumpla, se tendrá que ir».
Hacia el final de su discurso, el Presidente Kast bajó el tono confrontacional para enviar un mensaje a la clase media y a los sectores más vulnerables. Afirmó que ningún gobierno puede ser considerado exitoso «mientras haya un solo chileno durmiendo con hambre» y prometió dedicarse con fuerza a superar la pobreza.
Finalmente, extendió una invitación a la unidad nacional, aclarando que no busca borrar las legítimas diferencias políticas, sino unirse por «las causas urgentes de Chile». Convocó tanto a quienes votaron por él como a sus detractores a darle una oportunidad al país.
«Esta noche podemos decir que tenemos una oportunidad (…) de comenzar una nueva era para Chile. Una era de orden, de libertad y justicia. Una época de esperanza», concluyó el mandatario, cerrando su primer encuentro masivo con la ciudadanía como Presidente de la República.
Discurso Inaugural
Viva Chile que viva Chile! Que viva Chile! Buenas noches. Muy buenas noches queridos compatriotas. Estoy aquí en este balcón histórico en el balcón del Palacio de la moneda para agradecerles el honor y el privilegio de haberme elegido presidente de la república desde el extremo norte en Visviri hasta el extremo sur en Puerto Williams todo el Chile continental e insular. Tengo el corazón lleno de gratitud. Pero más que eso tengo el alma encendida por la enorme responsabilidad que el pueblo de Chile nos ha encomendado.
Desde esta noche junto a la Pía. Nuestra primera dama el Palacio de la Moneda será nuestro hogar y no ganamos esta elección. Y no ganamos esta elección para vivir en un palacio ni para ocupar un cargo. Ganamos esta elección para trabajar por los chilenos, para los chilenos. Y el trabajo comienza hoy. Nos hemos preparado para asumir con responsabilidad, con seriedad y con rigor. Porque no solo venimos a trabajar sino que hemos venido a cumplir.
Entregan, nos entregan un país, nos han entregado un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado un país donde las familias se sienten abandonadas por el estado. Decir que recibimos el país en malas condiciones. No es excusa. Lo decimos porque Chile merece conocer la verdad. Cuando porque cuando se oculta el diagnóstico los tratamientos fracasan y nosotros queremos enfrentar las situaciones con la verdad y porque la ciudadanía tiene todo el derecho a saber que se hizo y que se dejó sin hacer.
Para enfrentar esas emergencias en seguridad, en salud, en educación, en empleo y tantas otras, Chile necesita un gobierno de emergencia. Y eso es lo que vamos a tener. Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es la realidad que vamos a vivir. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad. Y es y es también esperanza real, concreta y posible para quienes han sido ignorados por mucho tiempo.
Diego Portales era un hombre claro y nos acompaña al comienzo de nuestra caminata en la plaza, Nos detuvimos ahí. Y Diego Hortales nos dejó una enseñanza que sigue plenamente vigente. Un país no puede gobernarse solo con ideas. Tiene que gobernarse con carácter. Y el carácter no es arbitrariedad. El carácter es estar dispuesto a hacer lo que hay que hacer aunque sea incómodo aunque sea impopular, aunque cueste. Lo vamos a hacer. Y la autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país en esta hora así lo demanda. No para someter sino para proteger a nuestros compatriotas.
Y Chile hoy tiene adversarios reales y no son los que piensan distinto a nosotros en política no son aquellos que votan diferente a nosotros son quienes se han tomado nuestros barrios. Son quienes han corrompido a nuestros jóvenes. Son quienes han sembrado el terror en las poblaciones. Y también son adversarios de Chile quienes han ingresado vulnerando nuestras fronteras para delinquir, para explotar a otros o para convertir nuestro suelo en tierra de nadie. A esos verdaderos adversarios de Chile les digo que no vamos a negociar los vamos a perseguir los vamos a encontrar. Los vamos a juzgar. Y los vamos a condenar.
Queremos decir fuerte y claro a nuestros carabineros sobre todo en este día tan doloroso a nuestras policías de investigaciones, a nuestros gendarmes, a nuestras fuerzas armadas que tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del estado y sobre todo la voluntad política que dura tanto tiempo les faltó. Nunca más un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia, Mientras algunos miran para el lado. Este gobierno no llegó para administrar lo existente, llegó para corregir lo que está mal, a recuperar lo que se perdió y a construir lo que nunca se ha hecho. Ese será el sello de este gobierno, desde el primer día, desde hoy, comienza el trabajo.
Chile también tiene otra herida abierta. La corrupción. Una herida profunda. Que ha debilitado la confianza la confianza deteriorada de todos los ciudadanos que han hecho que la mayoría de los chilenos dejen de creer en sus instituciones. Hemos solicitado a los ministros que realicen auditorías completas. Para conocer el estado de la nación. Porque esto no se soluciona con un discurso se demuestra con los hechos si las cosas están bien hechas, lo vamos a agradecer y si hay cosas que se hicieron mal las vamos a corregir y por eso seremos implacables con quienes se roben el dinero de los chilenos, con quienes abusen del poder, con quienes usen el estado para enriquecerse. Sin importar el apellido, el partido o el sector político.
Porque nuestro, les pido respeto. Estamos en un cambio de mando republicano. Primero vendrán auditorías. Les pi el respeto debido para este día que es un día histórico, republicano donde tenemos que realizar todo en orden cada uno que ejerce la primera magistratura lo hace con convicción. No dudo que los presidentes anteriores lo han hecho con convicción. Eso no implica no ser claro y firme en lo que haya que hacer. Porque nuestro compromiso al asumir el gobierno de Chile es que el los ministros y todos los funcionarios nos ocupemos de servir a los chilenos. No se viene a quedarse con los bienes ajenos, no se viene a engañar. No se viene a sacar la vuelta. Todas las autoridades, todos los funcionarios estarán al servicio de la patria. Y el que no cumpla se tendrá que ir.
Se sé que hay quienes dudan sé que hay familias que están cansadas de escuchar promesas pienso en aquellos padres, en aquellas personas de clase media que trabajan dos turnos y aún así no les alcanza. Pienso en aquellas mujeres, en aquellos jóvenes que caminan rápido de noche porque sienten que sus calles ya no les pertenecen. Pienso ese joven que estudia con esfuerzo y que no sabe si su esfuerzo va a valer la pena. A ellos les digo algo muy simple, no llegamos aquí por casualidad, no llegamos aquí por una encuesta. llegamos aquí al Palacio de la Moneda, a la casa de todos los chilenos, después de años de trabajo, de escuchar a los chilenos, de reunir a personas capaces y honestas que están preparadas para gobernar y vamos a trabajar por ustedes con toda la energía y dedicación que podamos. por ustedes los que madrugan cada día, los que cuidan sus familias. Por ustedes. Los que tienen miedo. Los que solo piden una oportunidad para salir adelante. Por todos ustedes vamos a comenzar a trabajar desde hoy mismo.
Le quiero a la ministra de seguridad que ya se encuentra en el sur junto al director general de carabineros. Gracias por comenzar a trabajar el primer día. Pero esto y aquí requiero la atención de todos. Esto no solo depende del gobierno. Los ciudadanos. Cada uno de ustedes, los que están aquí presente y los que nos escuchan a lo largo de todo Chile. También tienen una tremenda responsabilidad. Esto no obra de una persona ni de un equipo, somos todos. Tenemos que aprovechar juntos esta tremenda oportunidad. Y solo lo haremos si cada uno de ustedes, cada uno de los chilenos también trabaja y cuida la patria. Desde las cosas más pequeñas hasta las cosas más grandes. Todos debemos ocuparnos de hacer el bien y cumplir responsablemente nuestras obligaciones. Somos responsables.
Chile nos pertenece a todos y el futuro lo construimos entre todos. Todos todos los trabajadores todos los estudiantes, los colaboradores, los funcionarios públicos todos en ese Chile del norte, en este Chile donde nos encontramos, en el sur, en ese Chile insular, nadie sobra en Chile, todos somos importantes. Quiero también hablarle aquellos chilenos que han sido olvidados. Ningún gobierno puede llamarse exitoso mientras haya un solo chileno durmiendo con hambre. Ningún crecimiento vale si no llega a los que más necesitan. También incluyo a esa gran clase media. Que tiene temor. De perder lo que tiene y caer en la pobreza. Mi un legado cerrar recordado si no nos preocupamos de los más pobres y los desvalidos de nuestra sociedad. Vamos a dedicarnos con fuerza a superar la pobreza y a mejorar la calidad de vida de todos los chilenos.
Estimados compatriotas estimados compatriotas quiero hacer también un llamado a la unidad. No a la unidad que borra las diferencias. Porque la crítica es legítima. Y el debate es necesario para fortalecer nuestra democracia. El llamado es a la unidad por las causas urgentes de Chile. Aquellas que están por encima de nuestras diferencias. La unidad que invita a trabajar juntos por los niños que merecen crecer en una sociedad más segura. La unidad que invita a trabajar juntos por los adultos mayores que merecen vivir con dignidad. La unidad que nos hará trabajar juntos por los trabajadores y estudiantes que merecen que su esfuerzo sea reconocidos. Por ellos, por ustedes, gobernaremos en unidad para todos los chilenos. Y este es el momento del rencor es el momento de hacer la tarea hay demasiado por hacer por como para gastar nuestras energías en trincheras.
La invitación de este gobierno es a todos. A todos los que votaron por nosotros y a los que no votaron por nosotros. A los que tengan dudas. También los invitamos a ser parte de esta unidad. A los que nos también los invitamos a ser parte de esta unidad Lo que pedimos es una sola cosa, que le demos una oportunidad a Chile esa oportunidad que merecemos y que hemos recuperado hoy. Que trabajemos juntos por lo que nos une. Porque Chile es más grande que nuestras divisiones. Mucho mucho más grande. Chile es una historia compartida. Una historia de esfuerzo, de sacrificio y de esperanza.
Chile será libre o no será, decía Bernardo O’Higgins. Y esa libertad la alcanzamos hoy y esa libertad que alcanzamos hoy está siendo desafiada. Desafiada por el crimen, desafiada por la corrupción. Desafiada por quienes creen que Chile debe resignarse a la violencia y a la decadencia. Pero se equivocan. Porque los chilenos somos un no somos un pueblo resignado. Somos un pueblo grande. No somos un pueblo derrotado. Somos un pueblo que se levanta. Nos levanta después de las crisis nos levantamos después de los terremotos y las catástrofes nos levantamos después de las injusticias y siempre volvemos a levantarnos. Porque el corazón de Chile en el corazón de Chile vive algo más fuerte que el miedo. Vive el coraje de su gente. Vive el esfuerzo de sus trabajadores. Vive el amor de sus familias.
Nuestro himno llama a Chile la copia feliz del edén. Y no es solo poesía es la aspiración de millones de personas que se levantan cada mañana con la esperanza de vivir en paz, de caminar tranquilas por sus calles, de confiar en sus instituciones, de sentir orgullo por su patria. Ese Chile es posible. Ese Chile es el que vamos a construir juntos. Viva Chile.
Y antes de terminar no puedo dejar de agradecer el apoyo incansable de mi familia. De la Pía. Muchas gracias. De cada uno de nuestros hijos. De cada uno de mis hermanos de los que nos acompañan aquí y de los que nos acompañan desde el cielo, de nuestros padres y de toda la familia extendida sin mi familia y ustedes lo entenderán muy bien. No podría estar esta noche acá. Sin mi familia no podría asumir este enorme desafío que nos han entregado. Necesitamos como dice Pía, más abrazo más cariño más familia, más encuentro para enfrentar esta vida que es dura y desafiante. Cada uno encontrará la fórmula de tener abrazos, encuentros, conversaciones, crecimiento. Gracias por todo el apoyo que me han dado, que nos han dado. Gracias por estar siempre junto a mí. Muchas gracias.
Estimados amigos desde este balcón desde la casa de todos los chilenos les digo de frente que vamos a recuperar nuestro país Bravo! Vamos a recuperar nuestras calles. Vamos a recuperar nuestras instituciones. Vamos a recuperar la esperanza. Porque los chilenos no queremos seguir administrando mediocridad. Queremos constru grandeza con la ayuda de todos Chile se levanta se levanta con trabajo, se levanta con orden, se levanta con carácter y sobre todo se levanta con esa esperanza que vimos hoy día en los ojos, en las miradas de esos niños del Liceo Augusto Dalmar. Que son un faro de la educación pública en Chile. Queremos recuperar la educación pública para todos nuestros niños. Le agradezco maestros, a cada profesor que le dedica horas de desvelo a sus alumnos, a los padres que le dedican horas a recibir y acompañar a sus hijos.
Reitero, cuando Chile se levanta nada ni nadie lo detiene. Y esta noche no comienza solo un gobierno. Esta noche podemos decir que tenemos una oportunidad. Si lo hacemos bien y lo hacemos juntos. De comenzar una nueva era para Chile. Una era orden, de libertad y justicia. Una época e insisto, de esperanza. No será fácil, cometeremos errores. somos humanos, nos podemos equivocar. Pero vamos a hablar siempre con la verdad, De frente mirando a los ojos, No escondiendo nada. Nadie dijo que esto sería fácil pero estoy seguro que con la ayuda de Dios con el esfuerzo de cada uno de nosotros. Y un amor genuino por nuestra cultura y tradición Chile volverá a encaminarse hacia un futuro esplendor.
Antes de terminar quiero convocar a nuestros ministros, a cada una de las personas que tomaron una decisión valiente, patriótica de acompañarnos en este desafío. Convocar a nuestros subsecretarios. Convocar a todas las autoridades y funcionarios que nos acompañaran en este desafío. También a los que trabajando por Chile por mucho tiempo. Tenemos un tremendo estado, tenemos tremendos funcionarios públicos que necesitan una oportunidad para volver a trabajar libremente y confiados por este Chile que crece y que avanza en unidad.
No tenemos tiempo que perder. Que Dios bendiga Chile. Que Dios bendiga a nuestras familias. Que Dios nos dé sabiduría para gobernar con justicia. Fuerza para actuar cuando sea necesario y humildad para servir siempre a nuestro pueblo. Que viva Chile. Que viva Chile. ¡Que viva Chile. Buenas noches. Muchas gracias.






