En una nueva edición del podcast «Aquí lo conversamos», espacio conducido por Iván Cifuentes y el director de este medio, Diego Grez, el invitado central fue el alcalde de la comuna de Paredones, Antonio Carvacho Vargas. Durante la transmisión del séptimo capítulo de la temporada, el edil, militante de Renovación Nacional y figura política histórica de la zona desde 1989, profundizó en los desafíos de administrar una comuna rural en tiempos modernos, abordando problemáticas críticas como la salud, la conectividad y el explosivo crecimiento inmobiliario.
La conversación inició con un perfil humano de la autoridad, quien se describió como un madrugador que comienza su jornada a las seis de la mañana y que prescinde de chofer para optimizar los recursos de una planta municipal pequeña. Carvacho reflexionó sobre cómo ha cambiado la gobernanza en las últimas tres décadas, admitiendo que hoy es más difícil liderar debido al crecimiento de los municipios y al escrutinio inmediato que permiten las redes sociales, lo que exige una mayor transparencia y capacidad de respuesta ante una ciudadanía más empoderada.
Uno de los momentos más relevantes del diálogo giró en torno a la crisis de salud en la ruralidad. El alcalde expuso la angustia que viven los vecinos al no contar con un hospital en la comuna, dependiendo de derivaciones a Lolol, Santa Cruz o Pichilemu. Ante esto, Carvacho hizo un llamado directo a los parlamentarios para legislar una indicación en la ley de atención primaria, solicitando que el ministerio entregue recursos específicos para mantener servicios de urgencia habilitados las 24 horas en aquellas comunas que carecen de recinto hospitalario. «El hecho cierto de pensar que se puede enfermar a alguien y que no tiene un servicio de urgencia 24 horas habilitado, yo creo que a cualquier persona le hace tener temores», señaló. Asimismo, destacó la importancia de la telemedicina y la necesidad de dotar de mayor resolutividad al Hospital de Pichilemu para evitar la saturación del sistema en Santa Cruz.

En materia de infraestructura, el edil abordó la situación del muelle de Bucalemu, obra que en su momento no cumplió con las expectativas para la pesca artesanal. «Yo siempre dije: ‘Si no sirvió como muelle, que sirva para otra cosa'». Lejos de querer demoler la estructura, Carvacho explicó que el municipio ha tomado la tuición del lugar con el objetivo de reconvertirlo en un bulevar turístico, proyectando la instalación de servicios, locales comerciales y espacios para eventos culturales, aprovechando la acústica natural del sector. «Transformar eso en algo bonito. En hacer un recital… Yo dije: si Los Jaivas cantaron en Machu Picchu con un tremendo eco de fondo, vengan a cantar aquí, porque no tengo ninguna duda que el cerro… debe tener una acústica muy buena». En paralelo, anunció avances significativos en conectividad vial, destacando la expropiación de terrenos para un nuevo puente en el sector de La Ligua, el cual conectará la zona norte de Paredones con la ruta costera hacia Cahuil, además de la pavimentación hacia las localidades de El Quillay y Las Viñas.
Sin embargo, fue el tema del crecimiento inmobiliario el que generó las declaraciones más contundentes. El alcalde se mostró crítico frente a la proliferación de parcelas de agrado de 5.000 metros, calificando de «engaño» su venta bajo el rótulo de agrícolas cuando su uso es meramente residencial. Carvacho explicó que este fenómeno ha sobrecargado al municipio, que debe abastecer de agua con camiones aljibe a nuevos residentes que llegan a zonas sin factibilidad sanitaria, además de complicar la recolección de basura y aumentar el riesgo de incendios forestales por la dificultad de mantener desmalezados terrenos tan extensos.
«El SAG autoriza una subdivisión y no le pregunta a la municipalidad… Después de dos meses, llega una persona, habla conmigo y me dice: ‘¿Sabe qué más? Vengo a pedir agua’. ¿Y usted dónde vive? ‘En tal loteo’. Oye, ¿quién conoce ese loteo? Nadie», indicó. «A uno le cuesta raspar el jardín de un sitio de 300 metros… ¿dónde va a poder mantener desmalezados 5.000 metros? Difícil. Entonces se empieza a dar la posibilidad de tener estos incendios», agregó.
Finalmente, la autoridad se refirió a la seguridad pública y el aumento del microtráfico, una realidad que intenta combatir no solo con control policial, sino con una fuerte inversión en el tejido social. Su estrategia apuesta por el deporte y la cultura, recuperando canchas y fomentando orquestas infantiles y grupos de danza en localidades como San Pedro de Alcántara, con el fin de ofrecer a los jóvenes alternativas de desarrollo y resguardar la identidad local. «Uno a los cargos públicos va a servir, no a servirse», señaló.






