Acusado de tráfico de armas por solicitud de extradición: «Estoy confiado en la justicia»

El empresario oriundo de Santa Cruz, Carlos Cardoen Cornejo, acusado por Estados Unidos por ocho cargos —entre ellos, tráfico de armas y exportación ilegal de circonio—, declaró ayer martes por casi una hora y media en la cuarta sala de la Corte Suprema, interrogado por la ministra Andrea Muñoz.

Estados Unidos imputa a Cardoen «tráfico de armas, ligado a la exportación de circonio desde EE.UU. para la fabricación acá en Chile de bombas de racimo, posteriormente vendidas a Irak, país gobernado en ese momento por Saddam Hussein y que estaba en guerra contra Irán. Por estos hechos, los que se alude ocurrieron entre 1982 y 1989, la justicia norteamericana pide distintas penas que suman 35 años de cárcel y multas que pueden llegar a los US$ 600 mil», consigna La Tercera.

Cardoen llegó a las 14 horas al tribunal en calidad de inculpado, con arresto domiciliario total decretado el pasado 16 de abril, en compañía de sus hijos y su esposa. En su primera aparición pública desde entonces, dijo estar «tremendamente feliz» y que era la primera vez en 26 años en que tenía la oportunidad de defenderse». “Espero (a través de este procedimiento) conocer las verdaderas razones que ha tenido esta gente para imputarme estos cargos, que son de una falsedad total y absoluta, y va a ser el proceso judicial lo que va a permitir aclararlo. Por 26 años han jugado con mi reputación, mi honra y la de mi familia, que es lo que estoy defendiendo”, dijo.

La ministra de la Corte Suprema denegó una solicitud de la defensa del empresario solicitando su libertad, por lo que continuará con arresto domiciliario total en Santa Cruz, aunque se le autorizó a permanecer en Santiago hasta hoy miércoles para realizarse unos exámenes de control debido al cáncer que padeció hace más de una década.

Autor entrada: Redacción

Avatar