Cardoen, el exfabricante de bombas de racimo: se han violado mis DD.HH., EE.UU. persigue políticamente, tengo total inocencia

Carlos Cardoen y el derrocado dictador iraquí, Saddam Hussein

A través de un comunicado, el empresario y otrora fabricante de bombas de racimo, Carlos Cardoen Cornejo, emitió un comunicado en que, medularmente, asegura es totalmente inocente de los cargos que EE.UU. le imputa, añadiendo que las acusaciones son de carácter político.

COMUNICADO DE PRENSA

26 de marzo de 2019

1.- Me he enterado hoy día que las autoridades del gobierno norteamericano habrían pedido a través de la Cancillería chilena mi detención como inicio de un proceso de extradición. Esta solicitud d se funda en hechos ocurridos a mediados de los años 80 y que fueron investigados a comienzo de los años noventa por el departamento de justicia de los Estados Unidos. Entiendo también que se fundamenta jurídicamente en la acusación (indicment [sic, «indictment»]) formulada en el año 1993 en mi contra.

2.- Sin perjuicio de otras consideraciones, recibo con tranquilidad esta oportunidad de hacer valer mis derechos y mis defensas en mi país, con plena confianza en nuestras autoridades judiciales.

3.- Me sorprende que después que de más de 30 años de ocurridos los hechos y más de 26 desde la acusación y alerta roja en interpol, decida finalmente las autoridades estadounidenses solicitar aquello que debieron haber hecho en 1994.

4.- Reitero mi mas absoluta y completa inocencia frente a los cargos que se me hicieron en su momento, que tal como señalé en reiteradas ocasiones dichos cargos tenían un origen más bien político que legal, por la decisión de Estados Unidos.

5.- Valoro el apoyo del Estado de Chile durante todos estos años que a través del ministerio de Relaciones Exteriores y la oficina de Interpol en Chile, en particular, la reciente resolución del Senado que ratifica la vulneración de los derechos humanos que me afecta tras 26 años sin garantía de un debido proceso.

6.- Como siempre, junto a mi familia, enfrentaré estos cargos, que, aunque tardíos, permiten aclarar en Chile mi total inocencia y de las del equipo que me apoyaba en aquella época.

7.- Finalmente, espero que se cierre este largo proceso kafkiano del cual he sido objeto para poder dejar atrás esta amarga experiencia judicial.

Autor entrada: Redacción

Avatar