Obispado suspende a catorce sacerdotes de la Región ante denuncia por comportamientos impropios

El obispo de Rancagua, Alejandro Goic, durante una visita a Pichilemu en 2015. Aparece acompañado de la exgobernadora de Cardenal Caro, Teresa Núñez Cornejo, y el párroco local Pablo Donoso y Donoso.
Esta tarde, el Obispado de Rancagua emitió un comunicado dando a conocer que hoy se reunieron todos los sacerdotes diocesanos de la Diócesis, que comprende la Región de O’Higgins, “para dar a conocer la situación que se está viviendo”, y se anunció la suspensión de catorce religiosos.

“Queremos señalar que el programa de televisión ha aportado antecedentes que el Obispado de Rancagua no tenía, acogiéndose estos en los procesos que se seguirán. Las medidas que se adopten tendrán relación a los distintos tipos de delitos que podrían existir como: A) Contra del ejercicio del ministerio sacerdotal, cuya competencia de investigación es del Obispo. B) Contra el Sexto Mandamiento (con personas mayores de edad), cuya competencia de investigación es del Obispo. C) Contra el Sexto Mandamiento (con menores de edad), cuya competencia de investigación es de la Santa Sede (Doctrina de la Fe)”, indica uno de los puntos del comunicado.

La entidad religiosa señaló que se denunciaron los hechos a la fiscalía y que, “en pro del desarrollo de esa investigación consideramos que no nos corresponde entregar públicamente los nombres de las personas involucradas”.

Asimismo se informó que uno de los curas párrocos que fueron eje central del reportaje de Teletrece había sido denunciado en 2013 y que desde entonces “no ejerce ninguna función ministerial en la Iglesia”. El sacerdote, quien según el programa televisivo envió fotografías desnudo y mensajes sexuales a un supuesto menor de edad, presentó la solicitud de dimisión al diaconado, “estando pendiente la respuesta de la Santa Sede”.

“Lamentamos profundamente cualquier acto o situación que atente contra los valores y principios que sustentan a nuestra Iglesia Católica y queremos manifestar nuestra solidaridad con las víctimas y sus comunidades pastorales que se han visto afectadas por esta situación”, señala el comunicado del Obispado, agregando que desea “expresar nuestra cercanía con las comunidades cuyos párrocos han sido restringidos de su ministerio. A ellos queremos señalarles que todo lo referente a la atención pastoral y sacramental les será informado oportunamente”.

“Animamos con esperanza a todas las comunidades cristianas en la certeza de que “para los que aman a Dios todo concurre al bien” (San Pablo). Creemos que esta crisis es una oportunidad de crecimiento para nuestra Iglesia diocesana”.

Autor entrada: Redacción