Chile, ¿una casa para todos?

Las noticias de los últimos días han estado centradas en cambios en la normativa que regula la migración en nuestro país, donde una de sus modificaciones afecta de manera especial a la población haitiana, que representa el 10,04% (según datos del Ministerio del Interior, 2018) de la migración de nuestro país. En ella se establece que las personas que ingresen a nuestro país como turistas, necesitan de una visa otorgada por el consulado, la cual les permite permanecer como turistas por un límite de 30 días, diferenciándolos del resto de los países del mundo para quienes esta condición tiene una vigencia de 90 días (Proyecto de Ley Migratorio 2018).

Las intenciones de regular el ingreso de inmigrantes a Chile y evitar el tráfico ilegal es algo que todos valoramos, sin embargo, resulta relevante que las medidas aplicadas con este fin resguarden la no discriminación y un trato justo y equitativo. No me es fácil entender que, bajo el principio regulatorio, el gobierno busque “ordenar la casa” teniendo un trato discriminatorio hacia personas que quieren habitar en ella. Encuentro que esta medida hacia los haitianos no resulta justa ni logra comprenderse. La migración es un aporte a nuestro país, ya que nos enriquece como personas, promoviéndonos diversidad cultural. Así se han construido muchas naciones, como por ejemplo nuestro país, que con la gran integración europea producida en el siglo XX, logró ejercer soberanía en el sur de Chile. ¿Cómo justificar estas medidas para un futuro que soñamos como integrador y diverso?, ¿Qué espera el estado chileno que aprendamos las y los jóvenes que estamos esperanzados por construir una nueva cultura de colaboración, cooperación y un mundo mejor? Me gustaría ser parte de una reflexión y diálogo que nos ayude a consolidar un norte valórico a seguir.

Sueño con un país integrador, inclusivo y solidario que reciba y abra las puertas a otros, para que juntos podamos crecer compartiendo nuestras diferencias. Así me gustaría que me acogieran en otro país, sin tener que recibir un trato diferente por sólo el hecho de ser chilena, como hoy lo viven los haitianos en nuestro país. ¿Estará siendo Chile una casa para todos?

Clara Ossandón Melo
Estudiante IIIº Medio, Colegio SS.CC Manquehue

Autor entrada: Redacción