Varguistas versus cordovistas: la contienda ya comenzó

Señor Director:

Vacaciono en Pichilemu desde antes de nacer, y tuve el agrado de vivir allí los últimos 5 meses, en los cuales fue imposible no captar de alguna manera muy personal, el pulso político de la ciudad.

Espero este artículo político/social sea de su agrado, y por supuesto publicado por su medio de comunicación.

Sin otro particular quedo atento a sus comentarios y observaciones.

Saludos Coordiales.

Pablo Javier Canales Saravia.
Abogado.

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“Varguistas vs. Cordovistas”
La contienda ya comenzó.

Jorge Vargas González ¿Lo conoce? Como no, fue alcalde de la comuna de Pichilemu, durante periodos consecutivos desde el año 1996 en adelante. En estos siglos edilicios ‘‘Jorgito’’, como es conocido este caudillo comunal por gran parte de las dueñas de casa pichileminas, realizo una gestión aceptable dentro de su gravedad. Veamos.

Quiéralo o no, coincidieron sus años de alcalde con el auge de la comuna, ya que entre muchos otros factores, la ciudad se abrió al mundo gracias a sus magnificas condiciones naturales para los deportes acuáticos, especialmente para la práctica del surf. El que fue un pueblo, creció en forma exponencial. Las casas, cabañas y el comercio proliferaron como el pastizal en primavera, trayendo consigo un auge económico que benefició a moros y cristianos. Cada año se trabajaba en la pavimentación de alguna calle más, y junto con esto, el alcantarillado comenzó a llegar a lugares impensados para la ruralidad de algunos sectores de la comuna. En vacaciones de verano, invierno, fiestas patrias o cualquier fin de semana largo, sus calles y plazas se comenzaron a ver repletas de turistas. Por otro lado, la vida nocturna les arrebato a los habitantes de algunos sectores la tranquilidad habitual, pero el mercado del turismo también trajo trabajo, dinero y prosperidad.

En el año 2005 la ciudad fue sacudida por un verdadero terremoto político, y es que en Pichilemu nadie hablaba de otra cosa, más que del procesamiento penal del alcalde Jorge Vargas. Lamentablemente para la honra del ex alcalde y de la ciudad misma, la noticia también fue difundida a nivel nacional por los principales noticiarios del país, quedando enmarcado los hechos en la prensa como ‘‘el caso cohecho’’ o también como ‘‘el caso video’’, ya que fue ampliamente difundido un video en el cual el principal inculpado en la causa, aparecía en actos a lo menos ‘‘extraños’’, para la probidad que exige cualquier cargo público.

Todo vino a consumarse el 28 de marzo de 2006, cuando el juzgado del crimen de Pichilemu, condeno al acusado Jorge Fabián Vargas González por el delito de ‘‘cohecho’’, estableciendo una pena de 540 días de reclusión menor en su grado mínimo, la suspensión del cargo por el tiempo que dure la condena, a 7 años de inhabilidad para ejercer cargos públicos y, a pagar la suma de $4.000.000 a modo de multa por el perjuicio fiscal causado. Por su puesto que los abogados del alcalde apelaron ante la Corte de Apelaciones de Rancagua, y luego, de Casación en el fondo ante la excelentísima Corte Suprema en Santiago, la cual integrada por el hoy presidente del máximo tribunal chileno don Hugo Dolmestch, vino a rechazar el último recurso posible interpuesto por el ex alcalde. Confirmando así el 06 de junio de 2007 la sentencia de primera instancia del juzgado pichilemino. La suerte de Jorge Vargas estaba echada, el rey debía abandonar el castillo por la puerta trasera.

Pero Jorge Vargas es un hombre sumamente astuto, y por supuesto no se quedo allí, ni siquiera espero la resolución del recurso de Casación, no, claro que no. Esté caudillo no se quedo aguardando el pronunciamiento de la justicia y, viejo zorro, se le adelanto 3 meses y 1 día a la judicatura, ya que el 07 de marzo de aquel infausto año 2007, emite su primera voz en el dial 106.7 FM, la radio ‘‘Somos Pichilemu’’, de la cual es el dueño, director y locutor del programa matinal ‘‘Tu mañana con amor’’.

Es así como desde las antenas parabólicas, comenzó una lenta pero concienzuda campaña que ya llena 9 años al aire, para ¿volver al sillón edilicio? Eso recién se verá este año 2016, cuando se presenten oficialmente las candidaturas, ya que después de dos periodos en los cuales no se pudo presentar por la sentencia que pesaba en su contra, la mesa está servida para el retorno del rey.

¿La campaña? Esta más que en marcha, ya que en estos 9 años de trasmisiones Jorge Vargas se ha convertido en como el mismo eslogan de su programa reza: ‘‘El regalón de las dueñas de casa’’.

La formula es simple y requeté contra conocida, pero no por ello menos eficaz. En su programa matinal se desarrolla una temática al más puro estilo del programa noventero ‘‘Alo Ely’’ ¿Lo recuerda? Pues bien, la gente llama por teléfono denunciando algún hecho, mandando saludos de cumpleaños, onomástico, aniversario, matrimonio, o, solicitando alguna ayuda comunitaria que casualmente Jorge Vargas siempre tiene como resolver, o creo yo, mal pensado, en algunas ocasiones ya está resuelto con anterioridad a que el llamado salga al aire. Sea como sea el beneficio a la comunidad es absolutamente innegable, lo cual se agradece entre tanto medio de comunicación desconectado con la realidad.

La campaña involuntaria por su puesto, es siempre bien acompañado de un mancillar habitual y menoscabo constante al municipio, y en especial a quien lo encabeza, el actual alcalde Roberto Córdova Carreño.

De todos modos el aporte de la emisora a la ciudad es indesmentible, realmente se ha transformado en un eficaz servicio a la comunidad y además, es por lejos la radio más escuchada en la ciudad y sus alrededores, porque no hay colectivo, local comercial u obra en construcción donde no se escuche este medio de comunicación.

Dentro de la programación de la radio es digno de destacar el espacio folclórico ‘‘Sembrando tradiciones’’, conducido por el periodista José ‘‘El Cote’’ Rodríguez y co-animado por el folclorista ‘‘Peiro Pablo Peyuco’’. Ambos, entre un poco antes de las 12:30 y hasta un poco después de las 13:30 horas, cultivan lo más rico de nuestras costumbres locales, junto con melodías típicas, los acordes campesinos, y lo mejor de la música de la zona huasa chilena, además de recordar las tradiciones rurales que están condenadas al olvido, si no fuera por espacios como este, a su vez en ocasiones azuzan el pensamiento con entrampadas pallas y/o adivinanzas que es imposible resolver con la ayuda de Google, sino que solo permiten resolución pintoresca de cabezudos entendimientos típicos chilenos. Sin duda un espacio que vale su peso en oro.

En el plano institucional la administración comunal del actual alcalde Roberto Córdova Carreño ha sido de altos y bajos. Vamos por parte.
La pavimentación de calles y alcantarillado continúan avanzando año a año, tanto así que no son pocas las voces que temen que luego la ciudad pierda ese encanto tan rural de las calles de tierra ¿Es progreso para una ciudad que todas sus calles estén pavimentadas? El alcantarillado, las veredas y las avenidas principales si, por supuesto, no me merece dudas.

La promoción del balneario en estos años es prácticamente gratuita, ya que con el boca a boca, además de la cercanía con Santiago (ahora a 3 horas de la capital y no a 5, como lo era en la administración de Vargas), sumado al encanto natural, y a las notas de cuanto noticiario o artículo de prensa escrita haya, en definitiva ya casi no queda quien, no conozca aunque sea por un fin de semana la ciudad de Pichilemu. Entonces claro, lo más relevante es que la ciudad esté preparada para recibir a esta montaña de turistas, que constituyen la principal fuente económica de la comuna. Y claramente no está preparada, ya que Pichilemu queda chico en comparación a la cantidad de población flotante que llega en verano. La policía se hace poca y les urge a los vecinos un aumento tan exponencial de dotación como del número de turistas que arriba. Este verano recién pasado, aumento el contingente de carabineros con gran cantidad de efectivos provenientes de Santa Cruz, pero aun así no fue suficiente. Porque con la llegada de afuerinos, también llegan sus malas costumbres, lo que se nota en el aumento de la delincuencia, que si bien en este verano 2016 estuvo más controlada que en el anterior verano 2015, fue en ese año donde quedo instalada la sensación de inseguridad, gracias a la gran cantidad de delitos que hubo aquel verano 2015, los cuales objetivamente fueron en proporción abismal, para la pequeña comuna campesino-costera. No existió un día, en el cual no se produjera un ilícito de amplia repercusión comunal. Sobre todo claro, a través de las denuncias en la radio ‘‘Somos Pichilemu’’. Si es verdad, este año eso se corrigió, esperemos el próximo sea aun mejor.

En tanto las calles, no dan abasto para tantos autos, los atochamientos vehiculares llegaron para quedarse en la ciudad en verano, un panorama monstruoso e inconcebible para quienes descansamos de los autos y precisamente venimos aquí a arrancar de ellos. En este punto es bien poco lo que puede hacer el gobierno municipal, ya que la ampliación de calles, por ejemplo, una pista lenta desde Pichilemu hacia Punta de Lobos, requeriría una envergadura de recursos que necesariamente tendrían que provenir desde el gobierno central, y que sin dudas tendría que venir aparejado de expropiaciones que no se si todos los habitantes y comerciantes del sector de ‘‘La torre 10’’ estarían dispuestos a aceptar en post del ‘‘progreso’’. Pero donde si la municipalidad tiene algo importante que hacer, es en el centro de la ciudad. Sí, se han construido estacionamientos, pero no son suficientes ni lo serán nunca en verano. Para estos efectos

¿Qué tal si la avenida Aníbal Pinto fuese un paseo peatonal durante los meses estivales? Claro, primero debe terminarse el proyecto que la pretendió modernizar, y que inconclusa (por problemas que dan para un artículo completo), se convirtió en el punto más negro de la administración del alcalde. Seamos justos, este proyecto no es comunal sino del SERVIU, pero algún pito que tocar debió tener la municipalidad en fiscalizar o corregir esta situación, no es posible que la principal calle de la ciudad, haya recibido a los turistas a medio morir saltando con una manito de gato improvisada para que pasara más desapercibida.

Culturalmente la comuna dio un salto, impulsada en gran medida por las actividades del Centro Cultural Agustín Ross. Antiguo salón de juegos que es la construcción más emblemática de la ciudad, y que remodelado y recuperado para la comunidad, es una fuente de iluminación ilustrada para la difusión de las artes y la cultura en la ciudad.

En la plaza Arturo Prat en tanto, se consolidaron los espectáculos artísticos los días sábados de las noches de verano. Para guinda de la pompadour de la pastelería Bocado o panadería Central, y coincidentemente con este año de elecciones, en la semana Pichilemina el alcalde se metió la mano al bolsillo, rompió el chanchito. Se presento así un cartel de artistas digno de dos noches del Festival de Viña del mar, desfilaron de esta forma por el escenario de la comuna agrupaciones para todos los gustos y estilos, entre otros, se presento por segunda vez en la historia el grupo musical más destacado de esta larga franja de tierra, los Pink Floyd latinoamericanos; Los Jaivas, además de Sol y Lluvia, Natalino, Noche de Brujas, Los Llaneros de la Frontera y Américo, este último en el marco de la inauguración del edificio consistorial, que ahora sí remodelado, responde a las exigencias del siglo XXI.

Un sector importante de la comunidad está contento con el Alcalde. ‘‘Los Córdovistas’’, saludan al edil en cuyo acto, show, conmemoración, velorio, funeral, o misa en donde se lo encuentren, y no han dudado en votar por él en las elecciones de 2012, donde obtuvo un porcentaje de 49,13% de los votos según el SERVEL. Los Córdovistas argumentan que las cosas han cambiado, que la plata se ha visto, que se terminaron los abusos y los compadrazgos del antiguo alcalde. Y que claro, los votos a Roberto Córdova Carreño para la reelección en octubre, están asegurados.

La oposición más notable al actual alcalde por su puesto está encabezada por Jorge Vargas González, quien desde la radio comanda los dardos al edil. Munición que nunca sale directamente de su boca, pero que si dicen sus radioescuchas ‘‘Los Varguistas’’, cuando llaman a la radio denunciando algún hecho, que aunque nada pueda tener que ver con la autoridad municipal, siempre, pero siempre, se la achacan al alcalde, sea competencia del gobernador, intendente, bomberos, carabineros o ministerio de salud, la culpa en Pichilemu es siempre del rey, del alcalde, sea para bien o para mal, los costos políticos en Pichilemu tienen un solo blanco.

Pintoresco es advertir que en la radio ‘‘Somos Pichilemu’’, aunque el actual alcalde tiene un espacio ganado en un contacto donde informa de las actividades municipales, este segmento nunca es a través de Jorge Vargas, sino que de Esteban ¿¿¿¿González????. Córdova y Vargas, consabidos rivales, no hablan jamás juntos al aire.

Los Varguistas no se quedan solo en la señal volátil de la radio, sino que tiene una trinchera ganada en las urnas, a través de los concejales Hugo Toro, escudero, ojos y oídos de Vargas en la municipalidad, y de Andrea Aranda, esposa de Jorge Vargas.

Por su parte la cámara de turismo y de comercio juegan un rol fundamental en el ‘‘establishment’’ de la comuna. Básicamente encuentran todo malo, le reconocen poco y nada de merito al alcalde, y se manifiestan desde una mirada más bien retrograda, conservadora y clasista. Bajo estas concepciones han proliferado medidas tan absurdas, como que las botillerías en la ciudad cierren a las 12:30 horas los días de semana (domingo a jueves), y que solo funcionen hasta las 01:30 los fines de semana (viernes y sábado). Fundamentando esta decisión en la supuesta reducción de los famosos ‘‘carretes en la playa’’, lo cual por supuesto ha quedado en evidencia nunca podrán erradicar, a menos que prohibieran la venta de alcohol en la comuna, al más puro estilo de la ley seca en EE.UU, causante de la mafia y del contrabando en el país del norte en los años 20.

¿Usted se imagina los balnearios de países vecinos del mismo océano pacifico, afamados también por la práctica del surf como Mancora en el norte del Perú, o de Montañita en Ecuador, con las botillerías cerrando a las 12:30? Impensado absolutamente, un balneario siempre va vender la noche y la vida nocturna, pero al aire libre, porque si vamos a fomentar la bohemia solo en Pub y Discotecas, es mejor quedarse encerrado en Santiago ¿No?

La situación es incierta en cuanto a si acaso, se consolidará esta lucha electoral en la campaña oficial al municipio en las elecciones de 23 octubre del presente año.

¿Se presentara Jorge Vargas a la elección? No hay certezas al respecto, si bien un antecedente importante ocurrió en la celebración de su cumpleaños número 48 en el año 2015, en donde Vargas expreso textual al aire: ‘‘Denme la oportunidad de ser autoridad el día de mañana…’’. La pregunta es ¿No se encuentra tranquilo Vargas siendo reconocido como un comunicador excepcional? Gozando del beneficio de una parrilla comercial gigantesca, al auspiciar a su radio los más diversos comercios de la ciudad, y disfrutando del inmenso e incondicional cariño de la gente. Preguntaría Ricardo Lagos con el dedo en ristre ¿Son tantas las ansias de poder de un chileno? Lo descubriremos al agotarse el plazo para la inscripción de las candidaturas.

‘‘Varguista’’ o ‘‘Cordovista’’. La objetividad no existe, es tan solo una palabra señalada con humo inconsistente de ilusiones pasajeras, usted defínase, siempre es mejor saber quién es quién.

Pablo Javier Canales Saravia.
Abogado.

Autor entrada: Pablo Javier Canales Saravia

Pablo Javier Canales Saravia
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