Fidel Valenzuela, Presidente de la Cámara de Comercio de Pichilemu, conversa en exclusiva con “El Marino”

El Presidente de la Cámara de Comercio de Pichilemu, Fidel Valenzuela González, conversó con "El Marino" sobre su vida y su gestión al mando de la asociación gremial
El Presidente de la Cámara de Comercio de Pichilemu, Fidel Valenzuela González, conversó con “El Marino” sobre su vida y su gestión al mando de la asociación gremial

Desde el 2 de junio es el presidente de la Cámara de Comercio, y desde abril de 2006 que dirige la Radio Isla FM. Fidel Valenzuela González, de profesión analista de sistemas, aceptó ser entrevistado por diario “El Marino”, contándonos parte de su vida, además de detalles de su gestión al mando de la Cámara de Comercio, como sus desafíos futuros.

“Bueno, yo soy oriundo de Pichilemu, nací en 1974, después del golpe militar, y de ahí lo que más he estado afuera fue en mi etapa de estudios y llegué a ejercer en Pichilemu. Soy orgulloso de quien soy por la familia que tengo, a pesar de que no es una adinerada, ni que tenga posesiones económicas que me hayan ayudado a escalar en la vida, salvo que mi familia trabajó mucho para que me educara y aprendiera algunos principios.

Estudié en el colegio Infiernillo; cuando salí de octavo, se inauguró el colegio nuevo, Libertadores, pero yo nunca pisé esas salas; sí recuerdo haber trabajado mucho para que otros gozaran de un colegio nuevo. Estudié también en el Liceo Agustín Ross Edwards; un profesor destacado, muy querido para mí fue Humberto López, “el Machucado” como le llaman. Yo tenía quince años y estaba en cuarto medio, y él me orientó y me hizo ver la vida de una manera distinta, ver que existía una cosa diferente, un futuro distinto detrás de esos cerros, porque aquí había una isla. Había un camino de tierra, donde uno llegaba y se iba, que muchas veces con el invierno que se cortaba, por el barro, los árboles, y quedaban aislados. De ahí viene el nombre de mi futuro proyecto: eramos una isla porque acá no había droga, diferentes cosas como maleficios de la sociedad moderna, lo que son robos, delincuencia y un montón de cosas. El estrés no se conocía. Era una isla cercana a Santiago.

IMG_2850Estudié análisis de sistemas. Me vine a Pichilemu a ejercer, pudiendo tener un mejor futuro laboral, porque tenía las aptitudes y tenía todo para ejercer fuera, pero me vine porque se me ocurrió casarme, vino una hija, vino un hijo muy seguido, y entré a trabajar en el Supermercado Polanco, que era almacén en ese momento, con todos los tintes y características de un almacén de pueblo, que creció con el tiempo a medida que fuimos implementando tecnología, y que hace pocos años atrás fue transferido a una cadena de supermercados, Walmart, que trae su cadena Acuenta. Este negocio creció conmigo, profesionalmente hablando; venía con conocimiento de lo que había estudiado pero sin mucha experiencia, más que lo que hice en la práctica, después trabajé en una isapre en Rancagua, donde adquirí mayor experiencia en creación de sistemas computacionales. Estuve ahí (en Polanco) trece años, en los que logré afianzarme en todo ámbito de cosas, estabilidad económica también, y tratar de desarrollar otros proyectos. Tuve taxi en 1995, de los primeros que hubo acá, y en 2005 adquirí una radioemisora, que es la empresa que tengo creada.

Soy muy orgulloso de mis padres, los quiero mucho, y valoro mucho el sacrificio que hicieron para darme algo que fue la educación, más allá de lo que, en esa época, a ellos les decían los vecinos… “pa’ qué gastai tanto en tu hijo, hazlo trabajar como el mío”. Bueno, ellos lo hicieron y entendí que era un bien para mí, pese a la juventud que tenía, tenía 16 años y me fui a estudiar. Para la época que se vivía, la inocencia del pueblo, fue un cambio drástico y distinto.

Eso es parte de lo personal: tengo seis hijos, dos nietos, mis padres vivos. Todo lo que hemos tratado de hacer es, tener en parte una estabilidad o tranquilidad personal en torno a los trabajos, y entregar facilidades para que otros se puedan desarrollar, y es por eso que he llegado a la cabeza de la Cámara de Comercio.”

Junto a Cristián Tamayo, segundo vicepresidente de la Cámara. Los demás miembros de la directiva son: Pablo Martínez Quinteros, 1er. Vicepresidente;  Eugenia Terán Galáz, Secretaria; Orlando Pavez Vargas, Tesorero; Alejandra Torres Cisterna, Prosecretaria; Marcelo Pino Poblete, Protesorero; y los directores: Fernando Pavez Silva, Sergio Becerra González, Héctor Urzúa Cornejo, y Luis Hernán Pavez Vargas.
Junto a Cristián Tamayo, segundo vicepresidente de la Cámara. Los demás miembros de la directiva son: Pablo Martínez Quinteros, 1er. Vicepresidente; Eugenia Terán Galáz, Secretaria; Orlando Pavez Vargas, Tesorero; Alejandra Torres Cisterna, Prosecretaria; Marcelo Pino Poblete, Protesorero; y los directores: Fernando Pavez Silva, Sergio Becerra González, Héctor Urzúa Cornejo, y Luis Hernán Pavez Vargas.

– ¿En qué momento se integra usted a la Cámara de Comercio local?
“Hace tres años y algo más, casi cuatro, ingresé a la Cámara, ya que había un par de dificultades que había que solucionar, y me llamaron para requerir mi opinión. Me fui vinculando, en primer lugar haciéndome socio, ayudándole a la presidencia a resolver algunos conflictos, dada la experiencia que tenía en algunos factores.

Luego, en la elección precedente, llevaba un año, y saqué la más alta votación en esos comicios. Superé a todos los candidatos, pero yo era recién socio, no me creía con experiencia para asumir una presidencia, por lo que opté por ser vicepresidente. Don Fernando Pavez, presidente clásico, siguió siéndolo, y yo como vicepresidente seguí adquiriendo experiencia, y saber para dónde debíamos llevar los destinos de este gremio que por mucho ha existido en Pichilemu, pero que no ha logrado el realce en el último tiempo.”

– Esta etapa de aprendizaje, ¿la realizó con el fin de convertirse después en presidente del gremio?
“No, no, para nada. Me sirvió de aprendizaje, mucho, esta etapa. Había gente, incluso de otros gremios que me decían “tú vas a ser el próximo presidente”, y yo decía “no, se te ocurre, no me interesa”. Y de hecho no me interesaba, pero en la pasada elección volví a sacar primera mayoría. Como los estatutos de la cámara señalan que se elige a once dirigentes, y ante la unanimidad de todos ellos que intentaron convencerme de ser presidente, sólo me quedó decir que sólo si tenía el apoyo de todos durante los dos años, me arriesgaba, de otra forma, simplemente yo le daría la oportunidad a cualquier otra persona. Porque no era mi afán, representa más tiempo, más dedicación en forma gratuita. Tal vez por eso mismo nadie se ofrece, pero debido a que mi ocupación actual ya no es estar a cargo de un supermercado, sino de una radioemisora, que me da más tiempo, me atreví a asumir el riesgo.

Ahora, la Cámara de Comercio representa, o debiera representar los pensamientos del comercio local. Toda actividad que se ejerza en la comuna, que obedezca un giro, que tenga patente, que esté visado por el Servicio de Salud, la Municipalidad, y el Servicio de Impuestos Internos, debería sentirse parte de la Cámara de Comercio. No todos los pichileminos son parte de la Cámara, no todos son socios, pero cuando en el Estado se ejerce el poder soberano en el Congreso para determinar una ley, una norma, esas normas no sólo son para los afiliados a un gremio sino que para todo el comercio. Pero ¿quiénes tienen defensa? ¿quiénes tienen representación? Siempre son todos los que pertenecen al gremio. Nosotros pertenecemos a la Confederación Nacional del Comercio Detallista, entidad liderada por Rafael Cumsille, quien tiene la voluntad y el tiempo para perseguir las leyes, luchar para que ellas cambien, favorezcan al comercio. No es favorecer el bolsillo del comerciante, no, es favorecer la actividad, la economía del país. Cuando el comercio decae, los índices empiezan a decaer.

Junto a la actual Intendenta de O'Higgins, Morín Contreras Concha.
Junto a la actual Intendenta de O’Higgins, Morín Contreras Concha.

Es verdad que el comercio busca lucrar, que hoy es una palabra fea, pero quién no hace algo por obtener un recurso. Yo no puedo condenar a una persona que salga a vender pasteles porque quiere llevar comida a su casa, ¿por qué lo debería condenar, si es parte de su esfuerzo? ¿Por qué debería condenar a un doctor, que cobra 25, 30 o 50 mil pesos, si estuvo estudiando siete años para obtener su carrera? Está lucrando, sí, pero está lucrando con su conocimiento, con lo que se esforzó, con el sacrificio de sus padres, con el crédito que tal vez esté pagando.

Lo mismo pasa con el comerciante, muchas veces se dice que gana mucho, pero tiene que pagar una variedad de cosas que están reguladas por ley. Debe dar empleo, cumplir con una variedad de normas, y si no las cumple lo multarán en beneficio del Estado. No podemos hablar de que el lucro es malo, pero lo que defendemos es que las políticas… la reforma tributaria, está bien que haya reforma, pero que tenga algunos tintes que no perjudiquen la actividad comercial.”

Miembros de la actual directiva de la Cámara de Comercio con el alcalde de Pichilemu, Roberto Córdova.
Miembros de la actual directiva de la Cámara de Comercio con el alcalde de Pichilemu, Roberto Córdova.

– Precisamente de eso quería consultarle, ¿cual es su apreciación respecto a cómo el Gobierno ha llevado a cabo la reforma tributaria?
“Más que una opinión, debemos obedecer. Los que opinan son los dirigentes nacionales, que luchan para que el FUT no sea eliminado, para que diferentes normas sean consideradas. Como te digo, el comerciante en general no tenemos que entrar en contra de las normas que nos rigen, pero sí tenemos que ser consecuentes con que su ejecución vayan acordes a la realidad que vivimos.

Tenemos que tratar de generar los lazos necesarios entre la autoridad y el comerciante para que haya un trabajo armónico. Que no sea una fiscalización un día de fin de semana largo cualquiera, a las 11 de la mañana en un restaurant, cuando están preparando toda la comida y se está atendiendo público. Nosotros no decimos “no nos fiscalicen”, pero tenemos que lograr que esa fiscalización se realice en una hora adecuada, momento adecuado para no afectar el normal funcionamiento del negocio. No podemos arruinarle el fin de semana a un negocio por simplemente la duda de que esté operando de mala forma, habiendo tanto tiempo antes. Y a estas fiscalizaciones vienen la PDI, Carabineros, Sanidad, Inspección del Trabajo, y resulta que el público se asusta, y ahí el gremio tenemos que coordinar para que las fiscalizaciones las hagan, pero ordenadamente, y no afecten el normal funcionamiento.

Queremos crecer, somos contribuyentes, somos empleados del fisco en forma gratuita, somos los recaudadores fiscales. Recaudamos los impuestos de toda la gente, cuando hacemos una boleta estamos recaudando el impuesto, y lo pagamos el día 12. Y nadie le paga al comerciante, sino que el comerciante paga. Entonces somos empleados del Fisco, pero queremos ser empleados regulados de manera adecuada. Para eso están los gremios.

Como Cámara de Comercio agrupamos mayoritariamente al comercio establecido. La Cámara de Turismo agrupa mayoritariamente a las empresas turísticas, como restaurantes y hoteles. No quiero decir que no hay hostales ni hoteles en la Cámara de Comercio, no, igual están las puertas abiertas, pero por lo general los gremios están autoregulados. La gente sola busca su nicho. Tenemos las puertas abiertas para poder trabajar y hacer cosas, siempre defendiendo el interés del comerciante formalizado –el que paga impuesto, el que cumple las leyes, que tiene sus puertas abiertas para que lo fiscalicen cuando quieran–. A ese comerciante lo defendemos, no al informal, no al que anda estafando a la gente. Sí al que contribuye a nuestra sociedad.”

Directivas de las cámaras de comercio de Pichilemu y San Rafael, Argentina.
Directivas de las cámaras de comercio de Pichilemu y San Rafael, Argentina.

– En ese sentido, ¿cree usted que los vendedores ambulantes que se instalan generalmente en verano en Pichilemu, son un detrimento al comercio establecido?
“Aquí hay una cosa que siempre se dice: uno no le puede cortar las manos a la gente. Y es verdad. Pero nosotros como gremio debemos defender a nuestros asociados, al comercio formal. Queremos que todos quienes no están formalizados, se formalicen. Porque no puede ser que yo, que tengo una amasandería –por ejemplo todo el año, que pago un arriendo caro, pago todo el año, para que después una persona que no da ni boleta … Puede ser cualquier otro rubro, ropa, llega alguien que vende productos de dudosa reputación, que incluso pueden ocasionar enfermedades porque no cumplen normas higiénicas, con lo mínimo, y se le dan todas las facilidades para que operen. Nosotros, ante eso, no cuadramos.

Nosotros queremos que ojalá todos sean formales, para que sea comercio leal, no desleal. No estamos de acuerdo en que una persona con frutería, y que se esfuerza por tenerla, que se le ponen malos los productos a veces por la baja venta en invierno, y en verano pase por fuera un camión que se instale a vender sacos de papa, de esto, de esto otro, sin dar boletas, sin incluso pagar permiso municipal. Eso no puede ser, porque va en contra de la contribución misma que hace el locatario al Estado. Esa persona del camión no paga impuesto, deja un montón de basura, que la saca la municipalidad con los impuestos que el mismo verdulero paga.”

Miembros de la directiva participando del programa "Cóctel de Sábado", de Canal 3 Pichilemu.
Miembros de la directiva participando del programa “Cóctel de Sábado”, de Canal 3 Pichilemu.

– ¿Y qué acciones ha tomado la Cámara de Comercio en ese ámbito, ahora que se acerca el verano?
“Estamos preparando todo un plan de contingencia. En torno a eso, ya hemos hablado con Carabineros para ver qué facultades tienen. Carabineros puede tener a una persona, un camión o una camioneta que ande ilegalmente. Puede tener un vehículo que comercialice ilegalmente. Y la ley dice que puede sacarle una infracción e incautarle toda la mercadería, pero ¿sabe por qué no lo hacen? Porque no tienen donde dejar la mercadería dentro de la Tercera Comisaría. Estamos ante un vacío legal.

Nosotros que esto no pase, pero a veces hay un vacío que impide que las leyes se ejecuten normalmente. Después de eso tenemos que tener conversaciones tanto con el Juez de Policía Local, que permita que Carabineros pueda cursar la infracción y obligarlos a que abandonen Pichilemu en vez de quitarles la mercadería, que igualmente les causaría un perjuicio grande, porque también le costó.

Hemos tenido reuniones con el alcalde Córdova sobre el Plan Verano. Él nos señaló que se iba a tratar luego de discutir el Presupuesto Municipal, que se discute este mes. Por ello, estamos preocupados de cómo va a funcionar el tema en verano, y cómo podemos contribuir para que la autoridad pueda cumplir con las leyes de una buena forma. Allá vamos. Hay muchas cosas que queremos hacer, pero también hay muchas trabas. Esperamos tener una conjugación en torno a la seguridad. En ese sentido, para brindar mayor seguridad al comercio, para la gente, la Cámara le regaló a Carabineros un teléfono, un número directo: 95551444, súper fácil. Porque si uno llama al 133, a uno lo atienden en Rancagua, lo que hace más lento el que puedan responder ante un delito, ante una persona que esté estafando, que entrega un billete falso. Entonces, el mayor Mena nos dijo “sería ideal tener un teléfono directo”. Perfecto, nosotros lo colocamos como Cámara, para tener acceso a esa seguridad de que si llamamos a ése número, de inmediato nos va a atender un Carabinero acá en Pichilemu, y va a estar de guardia y hará lo necesario para atender el requerimiento. Para allá vamos, para allá va nuestra meta, en tratar de facilitar la llegada a la autoridad.”

– ¿Qué otras aspiraciones tiene la Cámara en el futuro, y usted como Presidente de esta?
Aspiraciones que nazcan desde el cargo, no, no busco un cargo político. Necesito decirlo. Por ejemplo, cuando dije en la casa soy el Presidente de la Cámara me dijeron, “ah, pero por dos años”. Y es verdad, uno no puede apernarse en los cargos, para que se note lo que tu haces tiene que haber un recambio. En lo político debiera ser así, y en lo gremial, junta de vecinos, para que se note mejor los cambios. Para que se de un reimpulso a ideas que, quizás quedaron botadas porque dijeron “no” en un momento, y al llegar otro ese “no” puede ser un “sí”. No soy partidario de que las personas se eternicen en los cargos, donde sea que estén, porque se crean vicios en base a la experiencia que tienen sobre el dominio del cargo.

Mi única aspiración es lograr una unión en lo comercial. Que las personas logren creer en los gremios y logren afianzar la imagen de todos los gremios de Pichilemu, no solo la Cámara de Comercio. Yo siempre digo, acérquense a los gremios, háganlas poderosas a la Cámara de Turismo, la Junta de Vecinos, porque una comunidad organizada tiene fuerza. Una comunidad que no está organizada es manipulable.

Valenzuela junto al actual Ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, durante su visita a Pichilemu.
Valenzuela junto al actual Ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, durante su visita a Pichilemu.

– ¿Desea agregar algo que esté quedando, por el momento, en el tintero?
“Me gustaría agregar que debemos ser responsables con lo que tenemos. Para poder tener un comercio sano debemos cumplir con normas y leyes, pero una cosa adicional que debemos hacer es no ser especuladores. Hay asociados –y aquí no digo que en la Cámara de Comercio no hay, pueden haber– hay personas que son especuladores, y dependiendo de la cantidad de público, tratan de cobrar y hacer crecer su negocio de una forma bastante fea. Juran que lo están haciendo de oro, pero están haciendo un daño muy grande a la imagen al comercio de nuestro pueblo. Esas personas que son afectadas por la especulación, cuando buscan una cabaña, cuando se suben a un coche, un taxi y le cobran diez mil pesos por ir a Punta de Lobos en horario normal, o le cobran cien mil o más cuando está todo lleno, eso mata el turismo. Como gremio, en mi conducción como presidente, lo vamos a perseguir. Si sabemos lo vamos a denunciar, porque no puede ser que la falta de criterio, y de educación de las personas que creen que para obtener una utilidad hay que matar la gallina de los huevos de oro, todo Pichilemu pierde. La gallina de los huevos de oro no se mata. El huevo sale una vez al día, hay que esperar las 24 horas para obtener la utilidad, no hay que matarla.

Y por último, el hecho de que nosotros persigamos o queremos que todos sean formales, no significa que no queramos que la gente no gane dinero. Creemos en los emprendimientos, y los apoyamos, porque muchas veces estos los hacen con productos que compran en nuestros asociados –porque tienen que sacar de alguna parte la materia prima–, se entiende. Entonces, lo importante es hacer valer una cosa: la informalidad no da riqueza. Cuando la persona empieza a crecer es cuando está formalizada. Cuando se formaliza la persona empieza a crecer en su negocio, en cualquier lado comercial. Yo estuve trece años en un supermercado, nunca me gustó la ilegalidad, siempre lo formal. Y es por eso que a lo mejor las personas muchas veces confían en uno, porque saben que no andamos con paños tibios y en una línea recta, y no en lo informal.

Autor entrada: Diego Grez Cañete

Diego Grez Cañete
Director del diario El Marino. Autor de cuatro libros, entre ellos "Colchagua en desconcierto" (próximo a publicarse). Twitter: @grezcanete