Una mirada general

Me complace ser uno de los primeros colaboradores de este periódico que renace. Congratulo al director de “El Marino”, que empieza a proyectarse una nueva etapa con este diario electrónico, que tendrá una amplia aceptación. Quiero saludarlo, y darle mucho ánimo, porque es muy importante lo que plantea: mientras más se informe la comunidad pichilemina, más provechoso será.

Porque la verdad es que, aquí en Pichilemu, cuando no se está de acuerdo con lo que el oficialismo plantea, uno pasa a ser una persona que no debiera hablar, en la práctica. Yo soy partidario de que, mientras más informada esté la comunidad, es mejor. Los pichileminos tenemos derecho a saber lo que pasa en nuestro país y en nuestra comuna.

Pichilemu es un caso demasiado particular. Aquí hay administraciones que, por lo general, se han aprovechado para beneficiar al alcalde de turno, acumulando fortunas que están a la vista de todos. Por consiguiente, la municipalidad y el pueblo de Pichilemu ha perdido muchos terrenos, muchas propiedades, que han pasado a tener otros dueños.

Desgraciadamente, lo que nos dejaron los benefactores de nuestro pueblo, que podríamos decir le dieron todo, casi nada se ha conservado. Por el contrario, se ha perdido, ya que la gente encargada de poner orden, no cumplen con su misión de velar por los intereses de los pichileminos. Lo único que les interesa es estar en el poder, en beneficio personal. Nada más.

Es lamentable que un pueblo como Pichilemu, que tiene tantos encantos naturales, no sean estos aprovechados en beneficio de la comuna y de los visitantes. Porque si bien es cierto, Pichilemu ha crecido en construcciones por la parte interna –la periferia, del oriente– y la parte costera. No hay duda alguna de que en eso se ha avanzado.

¿Pero ha crecido Pichilemu para darle beneficio a la gente pichilemina y los señores que vienen a veranear? Prácticamente no ha crecido nada en ese sentido. La parte privada es la que ha crecido, pero la administración municipal deja mucho que desear: está a la vista. No tenemos servicios básicos públicos, para comenzar; ¿dónde hay baños públicos? ¿ha visto alguno en Pichilemu? No pues, no lo hay. ¿Para qué hablar del hospital? Parece policlínico, todo hay que mandarlo para afuera.

Pichilemu recibe mucha plata, y desgraciadamente no se invierte en lo que sería más idóneo para el pueblo. Si no fuera por los gobiernos centrales, que siempre están mandando plata, no se vería ningún tipo de adelantos.

Veo oscuro el panorama, con estos administradores, para los días que vienen para Pichilemu. Reitero mis saludos a “El Marino”, y nos volveremos a encontrar en este espacio, “La columna de Sin Pelos en la Lengua”. Asimismo, los invito a escuchar mi programa, “Sin Pelos en la Lengua”, este domingo a las 12:30 horas en Radio Isla (95.9 FM), en el que conversaré varios temas de interés local.

Las opiniones vertidas en ésta columna son responsabilidad de quien las emite, y no necesariamente representan la visión del diario “El Marino”.

Autor entrada: Mario Moraga Cáceres

Mario Moraga Cáceres
Regidor de Pichilemu (1967-1971).